Aragón cuenta con casi cinco millones de topónimos que serán difundidos gracias a una Comisión Asesora
Zaragoza.- Llamar "alfarfar" al lugar donde se cultiva la alfalfa o Pico Añisclo al Soum de Ramond. Estos son algunos de los casi cinco millones de topónimos con los que cuenta Aragón. Se les denomina así a los nombres que, con el paso del tiempo, utilizan los ciudadanos para referirse a lugares, profesiones, montañas, etc. Pero son lugares que deben tener una característica especial gracias a la cual los vecinos se ponen de acuerdo para ponerle un nombre.
Los topónimos se transmiten vía oral, lo que provoca deformaciones o pérdidas de este "patrimonio cultural que es parte de nuestra identidad y nuestra cultura" según el consejero de Vertebración del Territorio, Movilidad y Vivienda, José Luis Soro. Este ha presidido este miércoles la constitución de la Comisión Asesora de Toponimia de Aragón.
La creación de ésta supone un "hito" en la conservación, defensa y protección de nuestro patrimonio cultural. En Aragón hay documentados unos dos millones de topónimos y alrededor de 800.000 están recogidos en el Nomenclátor Geográfico de Aragón. Pero el objetivo de esta Comisión es "recuperar, difundir y mejorar el registro de los topónimos de Aragón", según ha explicado Soro.
En los topónimos es importante tener en cuenta la ubicación geográfica: "Muchas veces conocemos el topónimo porque aparece en las fuentes pero no se dice dónde están, por eso esta Comisión pretende identificar los lugares", ha añadido el director del Instituto Geográfico de Aragón, Fernando López. Esta es la función del Nomenclátor Geográfico de Aragón, donde 340.000 de los topónimos que incluye, responden a una geografía determinada "porque tenemos varios topónimos para un mismo lugar.
Una característica especial de esta iniciativa es que, a diferencia de otros, incluye el callejero. En el Nomenclátor aparecen 50.000 topónimos correspondientes a calles y pueblos aragoneses. Y esta es otra de las tareas de la Comisión, estudiar por qué se cambiaron y cómo han evolucionado los nombres de 75 municipios aragoneses debido al Decreto del Conde de Romanones.