Cuatro años de prisión por atracar con un rifle de aire comprimido una tienda de chinos

Tres veinteañeros zaragozanos han sido juzgados por cometer varios robos en trasteros. En uno de ellos, encontraron un rifle de aire comprimido con el que decidieron atracar establecimientos. Ahora han sido condenados a cuatro y cinco años de prisión por estos hechos.

Zaragoza.- Juguetes, vajillas o bicicletas son objetos típicos que la ciudadanía guarda en sus trasteros. Lo que no podían imaginarse Moisés C.B., Joaquín R.B. y Carolina G.C., que habían consumido un cóctel de alcohol y anfetaminas, es que en el robo que estaban cometiendo en los sótanos del número 103 de la avenida Miguel Servet de Zaragoza también iban a encontrarse un rifle de aire comprimido.

Un arma con la que decidieron atracar varios establecimientos colindantes. Lo intentaron en varios, pero sólo lo consiguieron en una tienda de alimentación china. Allí, Moisés C.B. encañonó en la cabeza al dependiente y le exigió que le diera el dinero de la caja: 60 euros.

La víctima, que no resultó herida, no se opuso y le dio el dinero, por lo que los tres veinteañeros huyeron. En ese momento, la Policía Nacional estableció un dispositivo de localización y consiguió detenerles. Un arresto normal, aunque en los calabozos de la Jefatura Superior de Policía de Aragón, uno de ellos, Joaquín R.B., se enfrentó a los agentes, llegando a fracturar el dedo de la mano de uno de ellos, mientras decía: “¡Asquerosos, dadme mi medicación!”.

Hechos por los que se enfrentaban a una serie de delitos como robo con fuerza, amenazas, resistencia, lesiones y una falta de hurto. Por todo ello, el Ministerio Fiscal pedía hasta siete años y medio de prisión, si bien los abogados defensores, Olga Oseira, Pedro Santisteve y Ana Herrando, han conseguido una rebaja de la pena a cuatro años para Moisés y Carolina y cinco años para Joaquín.

Una conformidad que ha evitado la celebración de la vista oral en el Juzgado de Lo Penal número 5 de Zaragoza en el que estaban citados a testificar el dueño de un bar al que intentaron asaltar, el de la tienda oriental, los dueños de los trasteros y hasta quince policías nacionales.