Zaragoza.- La sima aparecida en el subsuelo de la calle Justo Navarro de Calatayud la madrugada del pasado día 10 de noviembre, y que ha obligado a 52 familias a abandonar sus domicilios por tiempo indefinido, no es un suceso aislado. El suelo de diversas zonas de la geografía aragonesa, tales como la propia Calatayud o los zaragozanos barrios de Valdespartera, La Cartuja o Miraflores son proclives a la aparición de estos socavones.
“La sima surge como consecuencia de la presencia de limos yesíferos en el subsuelo”, ha explicado el presidente del Colegio Oficial de Geólogos de Aragón, Joaquín Lahoz. “La presencia de agua y los componentes que ésta arrastra erosionan la orografía y causan estos huecos”, ha añadido. Lahoz ha argumentado que incluso la pérdida de agua de algunas de las tuberías del edificio que se erige sobre este agujero ha podido acelerar su proceso de formación.
“El desprendimiento de algunas zonas de la piscina de La Cartuja el pasado verano y la sima que apareció en Miraflores en febrero de 2002 estuvieron motivadas por idénticas circunstacias”, ha explicado Joaquín Lahoz. El Colegio de Geólogos informó en su día al alcalde de la capital aragonesa, Juan Alberto Belloch, de la existencia de estos condicionantes en Valdespartera. “No hay nada que temer, las consecuencias de la sima de Calatayud han estado acrecentadas por el modo de construcción del inmueble. Hoy en día se realizan micropilotajes que evitan sucesos de estas características”, ha tranquilizado.
Según los geólogos aragoneses, el tramo de la N-232 inaugurado el pasado martes por el ministro de Fomento, Francisco Álvarez-Cascos, tampoco se libra de estas circunstancias. “Durante su construcción se apreció que diversos tramos estaban afectados por estas circunstancias”. Algunas de las simas aparecidas en el trazado del AVE durante los últimos meses también responden a estas características. “Sin empargo –ha argumentado Lahoz- la de Garrapinillos apareció por los colapsos motivados por la aparición de gravas sobre los yesos”.
ESCASO RIGOR CIENTÍFICO
El presidente del Colegio de Geólogos ha tachado de “escaso rigor científico” las declaraciones vertidas ayer por Clemente Sáenz Ridruejo y Antonio Soriano en una conferencia sobre geología y geotecnia celebrada en el Centro de Exposiciones y Congresos de Ibercaja.
Según estos dos expertos, el riesgo de hundimiento de la línea del AVE es sólo comparable a la posibilidad de que caiga un meteorito. “En estas declaraciones no se aporta ningún dato que justifique la afirmación y, además, no existe relación entre una y otra cosa”, ha criticado Joaquín Lahoz, que tampoco ha querido entrar en polémicas: “Quizás fue una afirmación en tono distendido a la que se le ha dado mayor importancia de la que tiene”.
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