El 90% de los casos de conjuntivitis de piscina podrían evitarse usando gafas de sol y anticloro
Zaragoza.- Prevenir la irritación de los ojos antes de bañarse en la playa, la piscina o el río es clave para no sufrir una infección ocular, a la vez que es fundamental utilizar gafas anticloro para evitar el contacto directo con el agua y posibles virus o bacterias. De hecho, si se siguieran estas dos recomendaciones, se evitarían el 90% de los casos de conjuntivitis del verano.
Así lo aseguran desde el Colegio de Ópticos-Optometristas de Aragón, que piden extremar las precauciones para que no se den estas infecciones, sobre todo a los usuarios de lentes de contacto, que son más propensos a sufrir este tipo de problemas.
“Hay que ir bien protegido con unas buenas gafas de sol para que los ojos no entren al agua estando ya irritados y, en segundo lugar, hay que llevar gafas anticloro, que no son muy caras, que evitan que los ojos entren en contacto con el agua y todo lo que lleva”, explica el óptico Miguel Ángel Blasco.
La más frecuente de estas infecciones es la conjuntivitis, que provoca, entre otros síntomas, rojez y dolor ocular, visión borrosa, lagrimeo, picazón o inflamación.
Menos calor, menos infecciones
No obstante, este verano han sido menos los afectados, sobre todo en julio, si bien no se debe a que se hayan tomado más precauciones que en otros veranos. “En julio hemos tenido mucha suerte con el tiempo, porque ha hecho menos calor, y hemos visto que ha habido una disminución de casos, porque la gente se ha bañado menos”, explica Blasco.
En agosto, estas infecciones tienden a reducirse todavía más, ya que “el agua está más fría y no hay tanta riqueza de virus y bacterias”.
Ante el mínimo síntoma de infección ocular, los expertos recomiendan utilizar colirio para curar las infecciones más leves y acudir al oftalmólogo si no remiten en dos o tres días.