HASTA EL 18 DE JULIO

Unos 53.000 musulmanes comienzan este jueves el Ramadán en Aragón

Alrededor de 53.000 musulmanes aragoneses abren este jueves el Ramadán. Hasta el 18 de julio, los fieles, con algunas excepciones, no podrán comer, beber o practicar el sexo desde el alba a la puesta del sol. La comunidad islámica, que se "purifica" estos días, ha aumentado sobre todo con "conversiones" de mujeres al Islam.

El censo del Observatorio de Comunidades Islámicas cifraba en unas 53.000 las personas que en Aragón son musulmanas a finales de 2014, de las que el 50% son de procedencia marroquí. Todos ellos iniciarán mañana jueves el Ramadán, el noveno mes del calendario lunar. Durante los 30 días siguientes y hasta el 18 de julio, unas restricciones les impedirán comer, beber o mantener relaciones sexuales desde el alba a la puesta del sol.

Según el representante de la Comunidad Islámica en Zaragoza, Fawaz Nahhas, no se trata de una celebración o un mes de fiesta sino de adoración y culto, “un mes social”. Y es que a partir de hoy se reunirán en las mezquitas para orar de manera colectiva por la noche y mañana ya comenzarán los desayunos colectivos de la Mesa social que establecen para ayudar a los necesitados.

Son 30 días de ayuno pero con excepciones. Y es que según dice Nahhas, el Islam “es una religión flexible y muy humana, que se adapta a las necesidades del ser humano”. De este modo, si el musulmán realiza esfuerzo en su trabajo y no puede soportar 17 horas de ayuno y sin beber, se les da una autorización que se lo permite. Se estudia caso por caso, teniendo en cuenta si afecta a la salud, y por ejemplo, no se incluye a mujeres embarazadas y con riesgo, en postparto, menstruación o ancianos y enfermos así como diabéticos, personas con insuficiencia renal o con problemas de estómago, que necesiten beber agua. Eso sí, señala Fawaz Nahhas, podrán compensar con un tributo económico dando de comer cada día a un necesitado o pueden recuperarlos durante todo el año.

Este representante de la Comunidad Islámica de la capital aragonesa hace hincapié en que el Ramadán no es un mes duro, sino “que adecua el cuerpo del ser humano”. El objetivo, indica, es “reeducar al musulmán que no sólo tiene restricción de alimentos o sexual, sino que también la tiene de fumar”. Y es que, señala Nahhas, “somos temerosos de Dios, porque podemos escapar de la ley, pero no de Dios y él nos ve en todos los momentos de la vida”, por lo que hacen esta “purificación integral tanto interna como externa”.

Los musulmanes deben “soportar al prójimo y no responder a agresiones verbales”, no pueden pelear, deben ser generosos y despreciar el valor del dinero.

Incremento de mujeres "convertidas"

El representante de la Comunidad Islámica subraya que muchas mujeres se han "convertido" al Islam, “más que hombres”, en los últimos tiempos. Resalta por otro lado que no se debe a que contraigan matrimonio con un musulmán sino que lo hacen antes “por iniciativa propia”.

Según Nahhas, son mujeres que han conocido el Islam y “aspectos desconocidos”, de los que dice “se habla con ignorancia”. “Se quedan asombradas por lo que encuentran con respecto a lo que les han contado y, de repente, te las encuentra rezando en la mezquita”.