Unas 500 personas han usado el servicio de mediación familiar desde 1997

Llevar a cabo la separación matrimonial de una forma civilizada es el objetivo de la mediación familiar, un servicio que se implantó en Aragón en 1997 y que, desde entonces, ha sido utilizado por más de 500 personas en toda la Comunidad.

Zaragoza.- La consejera de Servicios Sociales y Familia, Ana de Salas, ha presentado el estudio “Mediación familiar. La experiencia del Servicio de Mediación Familiar del Gobierno de Aragón: funcionamiento, datos y reflexiones”. El informe recoge las actuaciones de este servicio, que trata de ofrecer una alternativa a la resolución de conflictos por la vía judicial y posibilita que las parejas puedan alcanzar un acuerdo equilibrado y duradero que facilite la relación entre ambos.

“Desde 1997, más de 500 aragoneses han utilizado este servicio, que mantiene un porcentaje de éxito del 75%” ha señalado la mediadora Lidia Rodríguez. Además, este último año, el número de usuarios ha aumentado en más de un 50%. “La gente nos va conociendo más y se sabe que tenemos buenos resultados”, ha añadido, Rodríguez.

La mediación familiar está dirigida a parejas que quieren separarse o divorciarse, pero no han iniciado los trámites legales. También pueden acudir parejas que, una vez iniciados los trámites, se comprometen a intentar negociar sus discrepancias. “De esta forma, el proceso de separación es lo menos traumático posible, sobre todo para los menores que pueda haber fruto de la relación”, ha explicado la consejera de Servicios Sociales y Familia, Ana de Salas.

Este servicio se implantó en 1997. En Zaragoza, el número de usuarios ha sido de 353, de los que el 45% acudieron en pareja. De todos los casos atendidos, el 68% de las parejas alcanzaron acuerdos consensuados. La media de edad de los usuarios está en la franja de los 36 a los 45 años. En Huesca, este servicio se implantó en enero de 2001 y desde entonces han acudido 130 usuarios. En Teruel se implantó también en 2001 y desde entonces han sido 19 los usuarios de este servicio. “La experiencia nos demuestra que en muchos casos las razones últimas de los conflictos permanecen ocultas tras las posturas tajantes de ambos miembros de la pareja”, ha concluido Lidia Rodríguez.