Lo que apuntaba a ser un récord hace apenas un mes, se ha convertido en un problema gravísimo en la S.D. Huesca. En los últimos cinco encuentros ha recibido diez goles, lo que le ha llevado a sumar los mismos goles en contra, a falta de ocho jornadas, que en la pasada campaña liguera. En total, son 33, de los cuales 11 han tenido lugar desde el comienzo de marzo.
Cómo ha cambiado el conjunto de Antonio Hidalgo en unas pocas jornadas. No solamente en la situación clasificatoria, sino en la sensación de vulnerabilidad defensiva que ha mostrado en las últimas semanas. Se habrá defendido mejor como el día del Sporting o peor como ante el Burgos, concediendo más como contra el Éibar o menos como ante el Tenerife, pero el resultado es el mismo en los últimos cinco partidos: dos tantos en contra.
Y por supuesto, esto se traduce en menos puntos. Los azulgranas no son lo suficientemente solventes en ataque como para contrarrestar su déficit defensivo con su poderío ofensivo, y por ende, apenas ha obtenido tres puntos de los últimos 15 posibles. Números que dejan mucho que desear si se quiere batallar por el play-off de ascenso.
FEBRERO, ÚLTIMA PUERTA A CERO
Hay que remontarse hasta el 23 de febrero para conocer la última portería a cero de Dani Jiménez, algo habitual en los dos primeros meses del 2025. Concretamente, esta tuvo lugar en Riazor con el empate a cero con el que concluyó el choque. Y es que, hasta ese momento, el meta andaluz tan solo había recibido dos goles en lo que había transcurrido de año.
Fue arrancar marzo y la seguridad defensiva se esfumó por completo. El día 1 de marzo, 30 segundos le bastaron al Racing de Ferrol para batir la meta local. Seguidamente, el cuadro azulgrana aterrizaba en Tenerife y se marcharon con un 2-0 en contra, mientras que frente al Levante y Éibar se perdió por dos goles a uno. Tres partidos en los que el Huesca se fue de vacío.
Se rompió la mala racha en casa contra el Real Sporting, pero es que los rojiblancos también hicieron dos dianas. Aunque esta ocasión terminó con final feliz, luego del tanto de Jordi Martín en el descuento. Pero no siempre se pueden meter tres goles, lo cual se trasladó a Burgos, donde el caudal ofensivo fue muy pobre. Y es que no debe sorprender el generar pocas ocasiones de gol, pues el equipo de Hidalgo no está confeccionado para brillar por su talento en la delantera.
EL PLAY-OFF Y EL ZAMORA, EN PELIGRO
Como resultado de esta pérdida de la solidez defensiva, el conjunto oscense ha descendido hasta la sexta posición, viendo peligrar el play-off. En este sentido, el remedio pasa por un cambio de chip de todo el equipo, porque ni la defensa está igual, ni el trabajo sin balón y en la presión es el mismo que ha llevado al Huesca a estar donde está.
Y el que está pagando los platos rotos es Dani Jiménez. El andaluz ha sido una pieza fundamental para aferrar a los altoaragoneses a la parte alta, liderando durante varias jornadas el Trofeo Zamora de Segunda División. Ahora, tras encajar once goles en seis enfrentamientos, ve como este objetivo se desvanece. Ahora mismo se encuentra tercero en la tabla con un coeficiente de 0,90, por detrás de Dituro, del Elche (0,83), y de Raúl Fernández, del Mirandés (0,88).
