No puede esperar la S.D. Huesca a que los resultados lleguen viendo que la situación clasificatoria apremia a que el cuadro altoaragonés revierta lo antes posible la dinámica para no acabar la temporada en Primera Federación. Después de un curso lleno de altibajos en los que la regularidad ha brillado por su ausencia.
Aunque la distancia es asumible y no debería ser preocupante al estar a solo dos puntos de la salvación, las sensaciones del conjunto oscense no invitan precisamente al optimismo viendo que en todo 2026 solo ha sido capaz de ganar dos partidos de los diez que ha disputado y ha sacado un total de ocho puntos de 30 posibles.
UN CALENDARIO EXIGENTE
Tras fallar en tres jornadas consecutivas ante Mirandés, Real Valladolid y Albacete, en las que sumó dos puntos, afronta el resto de marzo teniendo que enfrentarse a Málaga, Almería y Granada, dos de ellos fuera de casa.
Su primera visita es a La Rosaleda midiéndose a un Málaga que está peleando por estar en los puestos de playoff para acto seguido enfrentarse a otro de los equipos con más papeletas para estar en esa liza al final de temporada como es el Almería. Por suerte, contra los de Rubi jugarán en El Alcoraz y el Huesca debe convertir su feudo en un fortín para cosechar los puntos necesarios para la salvación.
El mes de marzo lo cierra ante un rival directo como es el Granada en el Nuevo Los Cármenes y más allá de lo que pase en las dos jornadas anteriores, los de Bolo no se pueden permitir caer ante el cuadro nazarí para seguir sumando equipos a la pelea de cara al final de temporada.
A esta pésima dinámica se añade el hecho que el Huesca es el peor visitante de la categoría habiendo sumado ocho puntos de 42 posibles, empatado con el Eibar. Por ello, El Alcoraz debe ganar todavía más peso en este final de curso porque si no lo hace, muy difícil será para el conjunto altoaragonés no acabar el año entre los cuatro peores equipos de la categoría.
