Revolución total en el mercado: siete llegadas y ocho bajas en la S.D. Huesca

El conjunto oscense cerró el último día del mercado con tres salidas y dos llegadas para quedarse con una plantilla de 26 jugadores hasta final de temporada
El Huesca se queda con 22 fichas profesionales y seis del filial | Foto: SD Huesca
photo_camera El Huesca ha ganado dos millones de euros en este mercado invernal. Foto; S.D. Huesca

La S.D. Huesca debía realizar un gran mercado de invierno en pos de conseguir la ansiada permanencia por la que llevan peleando este primer curso de la temporada, más allá del buen inicio con Sergi Guilló todavía en el banquillo oscense. Para ello, la entidad altoaragonesa ha incorporado a un total de siete jugadores y ha dejado marchar a ocho, una revolución total con el único objetivo de la permanencia. 

En el cuadro de llegadas, se ha reforzado la defensa con la llegada del central Joaquín Fernández y el centro del campo con el retorno de Jaime Seoane y Michael Agbekpornu. En el caso del zaguero y del madrileño, han firmado hasta final de temporada, mientras que el ghanés lo ha hecho hasta 2028.   

Pero el gran desembarco ha sido en la parcela atacante con la llegada de tres extremos: Álex Cantero, Efe Aghama y Nacho Laquintana. El primero ha firmado hasta 2027, mientras los otros dos llegan cedidos, aunque en el caso del uruguayo tiene una opción de compra por parte del Huesca. Además, para reforzar la delantera llegó Jordi Escobar que se ha comprometido hasta 2028. 

OCHO SALIDAS

En el último día de mercado se fraguaron las salidas de Ntamack, Willy Chatiliez y Gustavo Albarracín. En el caso de los dos primeros se fueron en calidad de cedidos, mientras que con el argentino se finalizó su préstamo en la entidad altoaragonesa. 

Las dos marchas más dolorosas fueron las de Ángel Pérez e Iker Kortajarena, al Alavés y Al-Kholood, respectivamente. Lo positivo dentro de lo malo es que ambos dejaron un total de 2 millones de euros en las arcas del club oscense

Las otras tres salidas que se dieron fueron las de Manu Rico, que se marchó cedido al filial de Osasuna, y la finalización de los préstamos de Sergio Arribas y Hugo Pérez

En total, Bolo se queda con una plantilla de 26 jugadores con la que tendrá que lograr el objetivo de la salvación al acabar la temporada.