Tres puntos de oro. La S.D. Huesca se aferra a la vida tras vencer este domingo en El Alcoraz por 2-0 ante el A.D. Ceuta. Los de Jon Perez Bolo aprovecharon la expulsión del ariete rival en la primera mitad para amarrar el triunfo, un balón de oxígeno en toda regla que permite a los altoaragoneses abandonar los puestos de descenso y ubicarse provisionalmente décimosextos con 30 puntos. Por contrario, la victoria complica más la situación al Real Zaragoza que continúa penúltimo y a dos victorias de salir del descenso.
El Ceuta, de regreso en la categoría de plata esta temporada, llegaba a El Alcoraz siendo uno de los equipos revelación de la temporada. Un aviso a navegantes que ya advertía al Huesca que no sería un choque sencillo. Tras la igualdad de la primera mitad, la roja a Marcos Fernández en el 29 de juego empezó a decantar el choque.
Eso sí, al descanso, tablas. Todo cambió al inicio de la segunda mitad. Jordi Escobar, asistido por Dani Ojeda, adelantó a los altoaragoneses en el 47'. Primer golpe asestado y pulsaciones bajando. A partir de ahí, el Huesca siguió creciendo en el partido hasta que Portillo, en el 72', firmó el 2-0 definitivo.
Ahora, el Huesca se preparará para recibir de nuevo en El Alcoraz otro partido trascendental la próxima semana. Será ante el colista, el Mirandés. De ganar puede asestar un golpe tremendo sobre la mesa y empezar a sacar la cabeza. Eso sí, ante una liga imprevisible, nunca se puede bajar la guardia.