Hidalgo deja atrás el mensaje de los 50 puntos antes de Riazor con las dudas de Javi Pérez y Loureiro
A tiro de tres de los 50 puntos, el Huesca visita Riazor tras el amargo empate del pasado domingo ante el Granada. Un punto que Hidalgo considera “muy bueno” y con el que siguen “en la pelea”. ¿Cuál es la pelea se preguntarán los azulgranas? Pues eso solo lo sabe el técnico. Eso sí, lo que está todavía en el aire es la presencia de Loureiro, Javi Pérez y Unzueta para el duelo ante el Deportivo, un rival que el catalán ha analizado subrayando su talento en la parcela ofensiva.
Empezando por las bajas, la que es segura es Javi Mier y a esta se puede añadir la de Iker Unzueta, al que le sigue lastrando esa fascitis. Las dudas son Loureiro y Javi Pérez. “Está mucho mejor, han pasado solo doce días de esa pequeña lesión. Hoy va a hacer más carga, lo tenemos que ir manejando, veremos como sale hoy”, ha dicho del zaguero. Mientras, el centrocampista apunta a regresar a la convocatoria.
La gestión del entrenador está siendo difícilmente mejorable. Todos están enchufados y tal como ha reconocido, “tengo gente que cree muchísimo en el mensaje”, sabiendo que juegue quien juegue “van a competir siempre”. Todos estos alicientes vienen acontecidos gracias al club y los jugadores, de quienes está “encantado”.
EL DEPORTIVO, CON UN ATAQUE CON FUTURO EN “GRANDES DE PRIMERA DIVISIÓN”
En este sentido, las rotaciones en el once y ciertas modificaciones coherentes resultan claves para que este Huesca compita semana tras semana. Por lo que ante un equipo tan exigente y peligroso en ataque tendrá que verse contrarrestado por un once que no dosifique esfuerzos. “Esperamos un partido muy complicado, con muchísimo talento con Yeremay, Mella y Soriano, que es el mediapunta más diferencia de la categoría. Tienen una buena salida de balón y una afición que va a apretar en un estadio muy bonito”.
Del ex del Éibar ha avisado que tras la marcha de Lucas Pérez se le ha despertado una mayor determinación en el ataque. “Tiene ese talento y ahora aparece por más sitios que Lucas, siendo más indetectable que él. Tiene menos gol, pero en esas situaciones les hace un equipo muy peligroso”. Aquí ha sido clave el nuevo técnico, Óscar Gilsanz, quien ha construido un equipo “muy atrevido” con jugadores “que en el futuro estarán en grandes equipos de Primera División”.
No obstante, en casa, la situación de los gallegos se complica, lo que contrasta con el rendimiento de los azulgranas a domicilio, que es el segundo mejor conjunto como visitante, aunque Hidalgo le resta importancia. “Eso es pasado. El partido del domingo no tendrá nada que ver. Nosotros nos tenemos que centrar en contrarrestar su caudal ofensivo. Les tenemos que hacer mucho daño con balón, pasando nuestros momentos y fases”.
EL RETO YA NO SON LOS 50 PUNTOS
Algo ha cambiado en el técnico: ha sido preguntado por los 50 puntos y asegura que ya no se fija en ello, sino en “sumar de tres” cada fin de semana. “Es una situación más sencilla de lo que parece. En mi cabeza está siempre sumar de tres. Cuando consigamos esa cifra te diré que habrá que conseguir otros tres y la siguiente otros tres. Parece muy recurrente, pero no tiene sentido ver lo que hiciste ni lo que tienes por delante”.
Esto ha propiciado un escenario privilegiado para el cuadro oscense. “Lo que viene por detrás no me interesa, vale de muy poco lo que dice la clasificación. La clasificación dice que estamos haciendo las cosas muy bien, que tenemos tranquilidad y confianza y es lo único que me fijo”. Un contexto que repercute en “confianza y tranquilidad para hacer más cosas dentro del terreno de juego”, indica Hidalgo.
El catalán ha hablado también sobre la ambición del equipo, la cual ha definido como “grande”. Resulta complicado relacionar esta “ambición grande” con el objetivo que tienen a tiro, por lo que empiezan a surgir señas que apuntan más alto. Cierto es que el empate frente al Granada lo cataloga como “muy bueno porque sumas siempre” y con el que “estás siempre en la pelea”. La pelea, ¿por el play-off? El techo de este Huesca no queda claro, pero estos pequeños cambios trasladan un mensaje ya no es el mismo.