La grave lesión de Jordi Martín, Juan Pérez o Valentín: los nombres del Huesca en La Romareda

Los de Hidalgo llegaban al choque con ocho ausencias, a una Romareda que fue una olla a presión y sin hinchada, dada la remodelación del estadio
El Huesca sigue arrastrando bajas. Foto: Pilar Álvarez.
photo_camera El Huesca sigue arrastrando bajas. Foto: Pilar Álvarez.

Poco puede achacar la afición de la S.D. Huesca a su equipo. Los de Hidalgo llegaban al choque con ocho ausencias, a una Romareda que fue una olla a presión y sin hinchada, dada la remodelación del estadio. Dos jugadores que respondieron a un gran nivel fueron Juan Pérez y Jordi Martín. El meta rindió a un nivel espectacular, ya que, recordemos, apuró plazos para llegar al duelo. Volvió a salir cruz, en este caso, en forma de lesión: Jordi Martín, en el añadido, abandonó el césped en camilla, luego de sufrir un grave contratiempo en su rodilla.

Siguen acumulándose las bajas en el conjunto azulgrana. En la recta final y a la hora de la verdad, se está rompiendo en pedazos y no por su nivel competitivo, porque puntuar en La Romareda ante un equipo que se juega la vida y que ayer contaba con el respaldo de más de 21.000 aficionados resulta verdaderamente meritorio. El punto, pese a seguir fuera del play-off, es bueno.

La semana que viene llega el Real Oviedo, un equipo que ha recuperado sensaciones desde la llegada de Calleja, y que está cuatro puntos por encima. En el capítulo de bajas, Hidalgo recuperará para la causa a Loureiro, Hugo Vallejo y, probablemente, a Javi Hernández. Eso sí, perderán casi con total seguridad a Óscar Sielva, que tuvo problemas musculares, y a Jordi Martín, que se perderá lo que resta de curso. Veremos el alcance, pero una lesión de rodilla siempre es muy aparatosa.

LAS REIVINDICACIONES

Juan Pérez, que había acaparado el foco de atención esta semana en la Base Aragonesa de Fútbol, hizo olvidar a Dani Jiménez. Así como lo leen, porque en las pocas intervenciones del portero difícilmente pudo responder mejor. Sacó una manopla espectacular a Guti, justo antes del 1-0. Y por lo demás, se mostró a un nivel de notable alto. 

Casi cuatro meses llevaba sin competir el meta oscense y durante dos semanas había estado parado por una lesión muscular, lo que agiganta todavía más su labor y compromiso. Una cosa ha quedado clara, tras el encuentro: el Huesca tiene portero.

Por otro lado y, en doble instancia, hay que hablar sobre Jordi Martín. La temporada del ex del Getafe había marcado un antes y después, tras el tanto que hizo estallar El Alcoraz frente al Real Sporting. Desde aquel instante, se ganó su sitio y, hasta la tragedia, firmó 91 minutos excelentes, dando pausa, cogiendo la batuta de la medular y poniéndose el mono de trabajo cuando se le necesitaba. En una disputa, precisamente, llegó la mala noticia del partido. Un mal apoyo en la rodilla le ocasionó una lesión que aparenta a ser muy grave en su rodilla, donde parece que el menisco o los ligamentos pueden verse afectados.

GERARD VALENTÍN, UN DOLOR DE MUELAS CONSTANTE

Aunque el claro protagonista sobre el terreno de juego fue el “7” azulgrana. Gerard Valentín, que firmó incontables regates, desbordes y recortes, desbordando como quería tanto a Calero como a Tasende, fue la principal baza del Huesca. Desde el primer minuto, hasta el final del encuentro fue un dolor de cabeza constante. Entre muchas de sus aproximaciones y envíos llegó el tanto de Kortajarena y a punto estuvo de poner el 1-2, pero Poussin lo desbarataría.

Precisamente, Kortajarena, el jugador más en forma del cuadro altoaragonés, anotó por segunda jornada consecutiva y participó en goles por tercer choque seguido. Y muy cerca estuvo de sumarse una nueva asistencia, tras un balón a la espalda extraordinario a Valentín. Carne de cañón para salir el año que viene, porque está llamando muy fuerte a la puerta de Primera División.