Final de infarto y remontada más de mil días después (2-1)
El Huesca enlaza su tercera victoria consecutiva y revierte una situación que parecía irreversible hace apenas una semana. Empezó por debajo del marcador el cuadro azulgrana, pero acabó dándole la vuelta al marcador más de mil días después. Soko y Sielva hicieron los goles de la remontada y Dani Jiménez salvó a los altoaragoneses en el último suspiro deteniendo un penalti de los más dudosos que se recuerdan.
No tardó en llegar la primera del cuadro de Antonio Hidalgo, antes de que se cumplieran los tres minutos, pero la jugada sería anulada por un fuera de juego muy dudoso: incorporación de Gerard Valentín desde el carril derecho, que encontraba con un envío espectacular a Soko, que en boca de gol fallaba el que podría haber sido el primero de los azulgranas.
No obstante, sería el Éibar quien daría el primer puñetazo sobre la mesa. Combinación rápida desde el costado derecho, con un centro a ras de suelo de José Corpas directo al área que culminaba Jorge Pascual con un remate preciso al palo largo, imposible para Dani Jiménez. Era el minuto nueve y la primera del equipo visitante. Recordemos que aquí el Huesca llevaba sin remontar un partido desde hace casi tres años.
VOLVÍA A TOCAR REMONTAR
El gol no afectó al Huesca y a los cinco minutos volvía a atemorizar el área rival. Este acercamiento llegaba nuevamente a través del ‘7’ azulgrana quien colgaba un balón que bajaba con un control de quilates Sergi Enrich, pero no lograba ejecutar la jugada tras un forcejeo. Un Enrich, al que por cierto, se le veía muy metido en este primer tramo del choque.
Las dudas en la salida de balón desde la zaga penalizaba al conjunto altoaragonés, provocando pérdidas y por consiguiente, claras ocasiones favorables a los vascos. Asimismo, el balón parado era una de las principales baza del cuadro de Exteberría, quienes se protegían con un bloque bajo por las cometidas del Huesca.
Persistía el conjunto azulgrana en busca del empate, pero sin profundidad ni creatividad en tres cuartos. Y en una de ellas, Vilarrasa recogía un centro que se iba largo, para de nuevo poner el balón al área para que Soko, como un avión, entrara al corazón del área para poner el 1-1. El camerunés, otra vez clave en el ataque de Hidalgo, tras su lesión en Oviedo. Otro paso atrás del Éibar antes de irse dirección al túnel de vestuarios con empate a uno.
SEGUNDA PARTE
Se reanudaba el encuentro con un Éibar más alejado de su propia área y, precisamente, en la primera que dejaron espacios en la espalda Soko se imponía a la defensa visitante en una carrera de 40 metros para ceder a Javi Hernández que, pese a definir con toda la intención y templanza, no veía puerta tras una intervención extraordinaria de Magunagoitia a bocajarro.
El partido entraba en un tramo de bajas revoluciones. Ambos equipos estaban bien plantados en su campo y no tomaban riesgos, y a punto estuvo el Huesca de aprovechar un regalo de Nolaskoain. El mediocentro cedía hacia atrás, dejando solo ante el portero a Javi Hernández, pero este desperdiciaba una oportunidad difícilmente más clara.
SOKO Y JOAQUÍN, AMBOS DECISIVOS
No parece grave, pero otra vez Soko caía lesionado. Más de una hora de una constante pesadilla para Arambarri y Carrillo e ingresaba al campo un Joaquín Muñoz inspirado. A un cuarto de hora del final Javi Hernández combinaba con el ‘11’, que con un gran control orientado se zafaba de su marcador para provocar un penalti. Y el que no fallaba de los once metros era Sielva para poner el 2-1 y firmar así su quinto gol en liga.
Y poco después, el Éibar disponía de hasta una triple oportunidad para devolver el empate al electrónico: un pase de la muerte al que no llegó por poco Corpas, seguido de una salvada de la defensa y un despeje en línea de gol permitía que el Huesca siguiera por delante. Y para tratar de rescatar algo positivo del feudo oscense, el técnico visitante metía al campo a un canterano azulgrana, Slavy.
Se percibía a un Huesca sólido, con confianza defendiendo el resultado, pero en la última jugada del partido llegó lo que parecía una catástrofe: un leve empujón de Blasco derivaba en un penalti pocas veces antes visto, pero allí aparecía Dani Jiménez, agrandando su leyenda para evitar el empate y devolver al equipo a la senda de la victoria como local dos meses después.
El triunfo impulsa a los de Antonio Hidalgo hacia la octava plaza, superando al Real Zaragoza en la clasificación y con los mismos puntos. De esta manera, culminan una semana perfecta y que era decisiva venciendo al Real Oviedo y sellando su pase copero en Tarragona, antes de viajar al campo de un líder que vive su peor racha del curso.
FICHA TÉCNICA
S.D. Huesca: Dani Jiménez; Loureiro, J. Pulido, Blasco, Vilarrasa; Valentín (Toni Abad, min 80’), Kortajarena (Jordi Martín, min 84’), Sielva, Javi Hernández (Javi Mier, min 80’); Soko (Joaquín, min 68’); Enrich (Unzueta, min 68’).
Éibar: Magunagoitia; José Corpas, Carrillo, Arambarri, Cristián; Sergio, Nolaskoain (Matheus, min 73’), Guruzeta (Bautista, min 80’); Madariaga (Slavy, min 84’), Pascual, Puertas (Alkain, min 73’).
Árbitro: Moreno Aragón. Amonestó a Javi Hernández (min 12’), Sergio (min 43’), Vilarrasa (min 52’), Corpas (min 66’), Carrillo(min 90+2), Blasco (90+4’).
Goles: 0-1, Pascual (min 9’); 1-1, Soko (min 39’); 2-1, Sielva (min 78’).