La ansiada victoria por fin ha llegado. La S.D. Huesca ha vencido por la mínima al Amorebieta en Lezama en un partido directo para evitar el descenso. El conjunto aragonés ha sido el protagonista, teniendo la posesión y generando peligro en ataque desde el inicio del choque. Obeng sería el encargado de anotar el gol del triunfo desde los once metros, que vale tres puntos de oro para situarse a uno de la salvación.
En los primeros compases del partido, el Huesca intentaba dominar el esférico y generar peligro, aunque se aproximaba al área rival tímidamente. La primera ocasión no tardaría mucho en llegar. Gerard Valentín pondría un centro a Joaquín para que cabeceara el balón, pero se fue alto. El Amorebieta también buscaba el gol a través de Edwards, el más activo de los vascos, sin embargo, sin éxito. Las oportunidades más claras las tendría el conjunto oscense. Esta vez sería Javi Martínez quien se atrevía con un disparo lejano que, finalmente, se marchó arriba de la portería de Pablo Campos.
Camino de cumplirse el cuarto de hora, los pupilos de Hidalgo habían ganado la posesión y tenían las ideas muy claras. Todo parecía encaminado, pero un contratiempo en forma de lesión volvió a mermar al Huesca. Tras recibir una falta, Rubén Pulido pisó mal y tuvo que ser atendido por una lesión fortuita en su rodilla izquierda. No pudo continuar y tuvieron que ayudarle a abandonar el terreno de juego. Jéremy Blasco saldría en su lugar para continuar con la buena imagen que estaba mostrando el cuadro aragonés.
Los guardametas apenas habían tenido trabajo y la igualdad era máxima. El equipo vasco continuaba probándose en ataque por medio Javi Áviles, que tuvo la más clara en el 23, intentando sorprender a Álvaro Fernández con un tiro lejano, que no encontró portería. La réplica de los visitantes no se hizo esperar y Juanjo Nieto probó a Pablo Campos para evitar el primer tanto rival en el 26.
Al Huesca le faltaba velocidad para crear más desequilibro. El problema de cara a portería seguía patente en este inicio de partido porque las ocasiones llegaban, pero la finalización no era acertada. Joaquín y Obeng tanteaban el gol en el tramo final de partido y, llegó, pero el VAR se lo quitó. Antes de llegar al descanso, en el 43, Joaquín recuperaba un balón perdido por los locales y encontró a Obeng para que anotara el primero de los suyos, con tan mala suerte que al empujar el balón pisa a Erik Morán y el árbitro tuvo que anular el tanto, además de mostrarle la primera cartulina amarilla.
Dos percances en 45 minutos y la S.D. Huesca tenía que recomponerse mentalmente porque el partido seguía tras el añadido de cinco minutos. Samu Obeng y Joaquín Muñoz continuaron siendo los protagonistas en el descuento y se marcharon a vestuarios sin el premio del gol.
SEGUNDA PARTE
Después de la reanudación, se abrió el encuentro. Ambos equipos estaban gozando de ocasiones y cualquier era capaz de inaugurar el luminoso. En el 53, Álvaro Fernández se tuvo que emplear anticipándose para atrapar un balón que buscaba su portería. En la siguiente acción, Obeng rozaría el gol tras un buen cabezazo, que no consiguió orientar para que entrará al fondo de la red.
El duelo había cogido un ritmo alto y con un constante intercambio de golpes. Pero esta vez, la suerte estaría de lado del Huesca. Tras un saque de esquina a favor de los visitantes, Iker Según despejaba con la mano el balón para que no se colará en la portería. Instantáneamente, el colegiado señaló penalti y le mostraría la roja al jugador del Amorebieta. En en el 58, Obeng transformó la pena máxima y puso el cero a uno para adelantar a los suyos y encarrilar la primera victoria de la era Hidalgo.
Los altoaragoneses tenían que amarrar el triunfo como fuese y aguantaba con tipo las acometidas de su rival que buscaba la igualada con inferioridad numérica. Un valiente Huesca seguía siendo el protagonista con el balón y bajaba el ritmo del encuentro, buscando espacios en ataque. Gerard Valentín tuvo en sus botas el segundo en el 72 y salvó, de nuevo, Pablo Campos.
En los últimos quince minutos, el Amorebieta se precipitaba a la hora de empatar el partido ante el cuadro oscense que echó el cerrojo para mantener el resultado. El Huesca aprovecha sus escasas oportunidades para sentenciar el encuentro con uno más en el terreno de juego. Apenas se notaba la inferioridad numérica de los locales, que fueron atrevidos con todos volcados en ataque. Finalmente, la S.D. Huesca sumó una importantísima victoria por la mínima frente a un rival directo por la salvación.