El Alcoraz sigue sin ser casa: nueva derrota del Huesca ante el Elche (0-1)

Cronica-Huesca-Elche
photo_camera los oscenses siguen sin ganar en casa

El Alcoraz, feudo del Huesca, ha sido el pilar de sus éxitos recientes. Desde los sonados ascensos con Rubi y Míchel hasta la permanencia del año pasado con el Cuco Ziganda. Pero esta campaña, está siendo diferente. La llegada del frío y de Antonio Hidalgo al banquillo no han revertido la mala racha de resultados y los oscenses siguen sin ganar en casa después de perder por la mínima ante el Elche, con el clima de la grada más enrarecido si cabe.

El equipo de Hidalgo, en su segundo partido, partía con el mismo sistema (5-3-2) y el único cambio de Kanté por Joaquín respecto al empate en Eibar de la semana pasada. En el Elche, por cierto, dos exazulgranas titulares como Miguel San Román, en la portería, y Josan, estrella del último ascenso a Segunda División en 2015, más Cristian Salvador en el banquillo.

El partido se puso de cara pronto para los ilicitanos con un Huesca dormido, lejos de la intensidad inicial que ofreció en Ipurua. Pasados los cuatro minutos, el cuadro de Beccacece armó un contragolpe que terminó con un pase de Aleix Febas para el disparo a la red de Nico Fernández. Del otro lado, los locales no respondieron acercándose al área de San Román hasta después del cuarto de hora de juego. Pareció hasta gol el chut de Obeng después de una pérdida de Lautaro Blanco, y así lo cantó parte del estadio, pero se quedó en efecto óptico. Al instante, Borja Garcés asustó de nuevo a Álvaro desde lejos.

El balón cayó por fin en las botas de los locales (los realmente necesitados de puntos) y se sucedieron entonces minutos posesión sin llegar a mayores. De paso, la música de viento y el runrun de la grada se fue convirtiendo tímidamente en apoyo de un Huesca que, o tenía delante un muro, o se le apagaban las ideas al llegar a la línea del área contraria. En estas, uno de los intentos de Juanjo Nieto se marchó al fondo sur.

Por cierto, antes del descanso se mezcló el ya habitual “Directiva dimisión” con los cánticos de apoyo al expresidente, Agustín Lasaosa, ahora que resuena con fuerza en los mentideros su regreso al club. De vuelta al césped, nada. Quizá el pitido final era la mejor noticia después de 45 minutos (más uno) grises y fríos, con otros tantos por delante para darle la vuelta a un resultado que ya es rutina.

SEGUNDA PARTE

Tras la reanudación, Hidalgo no agitó el árbol de los cambios, al contrario que el Elche con Salinas por Lautaro Blanco, y lo cierto es que el Huesca no comenzó mal. Primero, lo intentó Kanté regateando hasta línea de fondo y en la siguiente jugada, Loureiro envió otro balón a la grada. Sin embargo, ese arreón inicial no fue tal y el técnico sevillano dio entrada a Hugo Vallejo por Kanté, después de 56 minutos más que discretos. Para entonces, el Elche estuvo a centímetros de ponerse dos goles arriba, los que separaron la bota de Borja Garcés del centro de Óscar Plano desde la izquierda.

El nuevo entrenador azulgrana volvió a mirar al banquillo. Mier y Lombardo entraban por Javi Martínez y Villarrasa. Cuatro jugadores atrás, con Martos en el lateral, en busca del empate. Acto seguido, Galech Apezteguía señalaba penalti de Sielva sobre Mourad, que acababa de ingresar, por una acción en el lateral del área. El árbitro, que había pasado desapercibido hasta entonces, amonestó de paso a Rubén Pulido por protestar (ya había visto la amarilla Kento). Viaje al VAR mediante, anuló la pena máxima. El Huesca se libraba de la sentencia con apenas un cuarto de hora por delante e Hidalgo se encomendaba a Tresaco y Bolívar, por Kento y Nieto.

EL EX DEL HUESCA SAN ROMÁN EVITÓ EL EMPATE

Más madera, y la tuvo Loureiro. Como contra el Villarreal B, el improvisado pichichi del equipo cabeceó a la derecha de la portería del Elche un córner de Mier que congeló a los otros 21 sobre el campo. A contrarreloj, el Huesca ofreció su faceta más ofensiva y lo intentó hasta el final. Eso sí, Álvaro tuvo que salvar el 0-2 del exzaragocista Guti.

En el descuento de siete minutos, y mientras la grada se preguntaba “dónde está el dinero”, San Román evitó que Sielva fuese el héroe del partido con una falta directa. Al saque de esquina posterior, subió hasta el portero. Pero tampoco fue.