El delirio en El Alcoraz y la desesperación a domicilio: los dos frentes del Huesca
El frenazo que ha concurrido en la S.D. Huesca durante las últimas jornadas ha provocado que en El Alcoraz y lejos de él se hayan originado dos escenarios diferentes. Ante la impotencia de no sumar a domicilio, el equipo de Antonio Hidalgo se ha visto obligado a sumar de tres en casa. Y por ello, los seis últimos encuentros han estado marcados por el delirio absoluto: cuatro desenlaces en el descuento y dos derrotas derivadas por expulsiones realmente absurdas.
Empezando por lo que le viene al conjunto azulgrana, este domingo afronta una final como visitante. Escenario en el que acumulan siete jornadas sin sumar de tres, en las que solo han obtenido 2 puntos de 21 posibles, factor que ha penalizado en gran medida a los altoaragoneses. Anteriormente, habían sumado 21 puntos de 39 posibles, un contraste brutal.
Ese buen hacer fuera de casa le había colocado como el segundo mejor equipo visitante de Segunda División, mientras que ahora es el séptimo, con 23 puntos, empatado con Real Zaragoza y Córdoba.
Ahora bien, es urgente cambiar esta dinámica en Cádiz. Y es que ni siquiera puntuar es suficiente, porque, si quieren seguir vivos, han de volverse al Alto Aragón con 64 puntos en el casillero. Asimismo, deberán estar pendientes de lo que ocurra en el Mirandés – Almería, ya que, si dicho encuentro concluye con triunfo visitante, dirán adiós al sueño del play-off hagan lo que hagan.
EL ALCORAZ, SINÓNIMO DE SUFRIMIENTO
Así pues, el bajón competitivo, sumado a las lesiones, se tradujo en un nerviosismo, especialmente en El Alcoraz, que ha penalizado al Huesca. Allí, en sus últimos seis compromisos, han sumado tres victorias y tres derrotas, donde cuatro de estos seis partidos se han decidido en los instantes finales. El primero de ellos, la derrota ante el Levante con aquel tanto de Álex Forés en el 91’.
En el otro lado, aquellos donde el empuje de la grada decantó el duelo hacia el lado local: el triunfo contra el Real Sporting con Jordi Martín como héroe; la victoria frente al Málaga en el 97’, esta vez con Javi Pérez como protagonista; y la más reciente, el agónico encuentro ante el Elche, donde Joaquín dio una vida extra al cuadro azulgrana.
El lado malo en esta tesitura de puro delirio, las expulsiones. En primer lugar, el partido ante el Racing de Santander que, al margen de la actuación arbitral, marcó la temporada por las rojas de Loureiro, Pulido y Vallejo, además de la lesión de Dani Jiménez. Esta última circunstancia, la más influyente, pues es lo que más puntos le ha costado al Huesca. Precisamente, en la portería se dio una acción sin precedentes con la expulsión de Juan Pérez, que derivó en otra derrota contra el Oviedo, lo que también costó puntos en Albacete.