La lesión de Dani Jiménez implica que concluya el curso con el coeficiente de goles encajados que acumuló hasta aquel minuto 61 del partido contra el Racing de Santander. El andaluz, que hasta entonces atravesaba el mejor momento de su carrera, lidera a dos jornadas del final de liga la carrera por el Trofeo Zamora, al haber encajado 28 goles en 32 partidos. Una cifra que deriva en un promedio de 0,88 encajados, que le sitúa por delante de Dituro (0,92).
Han sido constantes los infortunios que ha vivido la S.D. Huesca en este último tramo de campaña. Lesiones, sanciones, polémicas… Todo ello marcado por aquella maldita tarde del 19 de abril en El Alcoraz en el que Huesca y Racing se veían las caras, batallando por la tercera plaza. Una tercera plaza con la que, virtualmente, se alzaba el conjunto de Antonio Hidalgo hasta el minuto 60.
Y es que, de la manera que transcurría el choque, parecía que el 2-0 era cuestión de tiempo y que los oscenses asaltarían el podio de la clasificación. Sin embargo, la acción que supuso un antes y después es aquella expulsión -muy discutible- de Loureiro, tras pisar por detrás a Pablo Rodríguez.
Aquello desdibujó al Huesca que, fruto de la incredulidad de la roja mostrada, hizo que Jorge Pulido reaccionara con un gesto inapropiado para dejar al Huesca con nueve. Seguidamente, llegó el empate del Racing, con Dani Jiménez vencido, luego de rechazar un remate, firmando un auténtico paradón que le costaría la grave lesión en el codo, con la que dijo adiós a la temporada.
DANI JIMÉNEZ, FACTOR CLAVE EN EL HUESCA
Y es que, desde entonces, lo que hubiera colocado al Huesca, incluso, cerca del ascenso directo, terminó por convertirse en una tragedia: las bajas de Pulido, Vallejo y Loureiro, la rotura de LCA de Jordi Martín, la expulsión de Juan Pérez… Este cúmulo de circunstancias terminó de sacar a los azulgranas del play-off de ascenso, lo que causó un bajón moral del que los de Hidalgo buscan recuperarse logrando la gesta de acabar entre los seis primeros.
Desde entonces, sin Dani Jiménez bajo palos, el cuadro altoaragonés ha disputado cuatro encuentros en los que ha sacado cuatro puntos de doce posibles, además de la derrota contra el Racing, donde terminó con ocho futbolistas sobre el césped. Con el andaluz ausente desde su lesión, el Huesca ha recibido nueve tantos en menos de 400 minutos. Dicho de otra manera, encajan un gol cada 43 minutos, mientras que con él reciben uno cada 102’.
Siete de esos tantos fueron recibidos con Adrián Pereda, portero del filial, y dos de ellos con Juan Pérez en el arco. El de Almudévar no pudo participar en dos de los encuentros (y casi tres) por su expulsión y su lesión muscular, encajando así dos tantos en 200 minutos. Sumado a sus anteriores participaciones ligueras, su promedio de goles encajados se traduce en uno por 70 minutos.
SOLO DITURO PUEDE ARREBATÁRSELO
Es prácticamente un hecho que el Zamora va a caer en manos de Dani Jiménez. Solo Matías Dituro, guardameta del Elche, puede arrebatárselo, pero para ello es imprescindible que en las dos jornadas restantes mantenga la portería a cero: no hay otra opción. Ahora mismo, el meta azulgrana cuenta con un promedio de 0,88 goles encajados y el del Elche, de 0,92.
Un escenario que resulta difícil de imaginar, pues los ilicitanos vienen de encajar cinco tantos en sus dos últimos enfrentamientos. Claves, por cierto, para que Dani Jiménez sobrepase al argentino en la pelea por este galardón. Por lo que se puede decir que sus compañeros le hicieron un favor al portero sevillano para acercarle al premio.

