La Sociedad Deportiva Huesca sigue de dulce. Aunque sufriendo, el equipo oscense ha saldado con victoria por un gol a tres su visita al Nuevo Los Cármenes de Granada y sella su pleno de triunfos en los tres primeros partidos. Un gol de Joaquín adelantó a los azulgranas, que llegaron a ponerse 0-2 por mediación de Rubén Pulido y resistieron los ataques del cuadro local para, con el partido roto, sentenciar en el descuento gracias a Javi Mier. El Huesca fue mucho más equipo que un Granada C.F guiado por sus individualidades. Destellos, por otra parte, que cerca estuvieron de dejar el resultado en tablas.
Van solo tres jornadas pero lo cierto es que las alineaciones de Antonio Hidalgo dejan pistas sobre lo que quiere ser su bloque a largo plazo. Ante la segunda ausencia de Loureiro, el recambio y única novedad respecto a hace siete días fue Rubén Pulido, en su primera titularidad desde su lesión del ligamento cruzado anterior en noviembre de 2023. Junto a él, Jorge Pulido y Jérémy Blasco. Tres centrales en lugar de dos. El resto, los mismos en un 5-4-1 coronado por Sergi Enrich. Una jornada más, con Gerard Valentín, uno de los revulsivos en la victoria frente al Deportivo de la Coruña, en un banquillo plagado de nuevos fichajes. Los mismos partidos han pasado para el Granada de Guillermo Abascal, recién descendido y con el objetivo claro de volver a Primera División. Para muestra, su alineación y fondo de armario. Pese a ello, no terminan de arrancar.
Ni seis minutos habían pasado cuando Dani Jiménez salvó el 1-0 de Uzuni y la defensa repelió el rebote antes de que llegara Boyé. Acto seguido, se durmió la zaga granadinista y dejó que Soko se plantase dentro del área. Enrich, sobre la línea mientras intentaba apartarse, evitó que Joaquín marcase casi sin portero. Comenzaron a gustarse los locales después del intercambio inicial jugando entre líneas de un Huesca que no terminaba de sentirse cómodo. El balón parado acudió al rescate. Rascó un saque de esquina el cuadro visitante que prolongó Blasco en el primer palo y remató Joaquín, que había forzado la ocasión, en el segundo. Con una larga revisión del VAR por posible mano de ambos jugadores azulgranas, el árbitro determinó que el balón no dio ni en la del central ni en la del extremo, así como su posición legal.
El encuentro volvió al guion previo al gol. Balón para el Granada y los de Hidalgo, a esperar y buscar su oportunidad. Casi la encuentran en un nuevo contraataque entre Joaquín y Sielva justo después de la pausa de hidratación, un parón que no cambió, como sí le ocurrió al Huesca la semana pasada, las dinámicas de ambos conjuntos.
Los locales se instalaron en campo contrario y los oscenses se cerraron en banda. Hasta Soko y Enrich sumaron esfuerzos por momentos en defensa para aguantar la ventaja. Aunque indeciso en los metros finales, el equipo de Guillermo Abascal derrochaba calidad y peligro cada vez que la pelota pasaba por Ricard, Gonzalo Villar o los puntas. Por opciones será. Pese a todo, el cuadro altoaragonés se marchó por encima al descanso tras protagonizar 45 minutos de efectividad casi total.
PREMIO AL FINAL
Salió con todo el Granada. La entrada de Weissman por Villar fue una declaración de intenciones contra un Huesca que no tocó ninguna de las once piezas de la partida. Y otra vez Joaquín. En sus botas estuvo el 0-2 gracias a un balón largo pero lo detuvo Luca Zidane por abajo. Acto seguido, no decidió bien en otra acción similar y el balón no llegó a Javi Pérez, quien lo pedía con insistencia al borde de la línea del área contraria.
Se sentía cómodo el equipo azulgrana, laurentino este viernes, pero lo que iba a pasar justo después era difícil de predecir. Óscar Sielva estrellaba una falta muy lejana en el larguero y el rechace le quedaba a Rubén Pulido. Sin saber muy bien cómo, logró empujarla dentro de la portería con Zidane vencido. Sin tiempo para respirar, Hongla firmaba uno de los tantos de la jornada para recortar distancias. Directo a la escuadra derecha de Dani Jiménez. Y Soko todavía pudo hacer el 1-3 en una jugada individual que le costó una lesión muscular.
Por el camerunés entró Hugo Vallejo y Valentín hizo lo propio con Toni Abad. Mismos recambios que en la segunda jornada para calmar el caos. Seguían buscando petróleo los de Hidalgo y cada córner o duelo a favor se sentía como una bocanada de aire. Eso sí, lejos había quedado la presión asfixiante de los rojiblancos con la que arrancó la primera mitad y se dejó notar en arreones puntuales. Gracias a las individualidades, el Granada fue ganando terreno. De no ser por Dani Jiménez, Pablo Sáenz habría firmado un golazo para el empate con un disparo de zurda hacia dentro. Debutaba acto seguido Jordi Martín, por Enrich, para reforzar junto a Villarrasa la banda izquierda por la que se había internado Sáenz. Para los minutos finales, más madera. Se retiraban Joaquín y Javi Pérez por dos hombres de la medular como Mier y Kortajarena.
Todos en campo propio. El Huesca se abonaba a resistir los envites. En el mogollón, Blasco pudo haber cometido penalti sobre Miguel Rubio, aunque no lo consideró así el colegiado. El cúmulo de incidencias, entre goles, entrada de las asistencias y otros sucesos sobre el verde, obligó a añadir nueve minutos. Sacó la cabeza el Huesca y, si no estuvo acertado Vallejo, el que sí consiguió ponerla entre los tres palos fue Mier aunque no sorteó a un poderoso Luca Zidane. Gerard Valentín, con todo de cara, ni siquiera encontró portería.
Cuando el guardameta del Granada era un centrocampista más y el cronómetro no avanzaba, los de Hidalgo no perdonaron el tercero. Mier aprovechó un pase medido de Kortajarena para definir con un pase a la red. Pleno para el Huesca (y pitada monumental en el Nuevo Los Cármenes) y ya son nueve los puntos que se han restado a la salvación.