El robot quirúrgico llega a los servicios de Ginecología y Urología de Teruel

De izquierda a derecha, la ginecóloga Claudia Clemente, y la enfermera instrumentista Luisa Tena, en una de las primeras intervenciones de Ginecología realizada con cirugía robótica en Teruel. Foto: Gobierno de Aragón
La implantación de la cirugía robótica refuerza la equidad en el acceso a una atención sanitaria de alta precisión en  el la provincia turolense

La cirugía robótica sigue avanzando en el Hospital Universitario Obispo Polanco de Teruel. Esta misma semana, ya se han hecho en el centro turolense las primeras intervenciones de cirugía ginecológica y de cirugía urológica con el robot Versius. El lunes se llevaron a cabo tres intervenciones de extirpación de trompas y ovarios y ayer jueves se realizó la primera extirpación de próstata en el centro con cirugía robótica.

En el caso de Ginecología, se trató de cirugías de patología ginecológica benigna, de complejidad baja e intermedia, seleccionadas específicamente para iniciar la actividad quirúrgica robótica de forma progresiva y segura.

AVANCES EN GINECOLOGÍA CON MAYOR PRECISIÓN QUIRÚRGICA

La jefa de servicio de Ginecología del centro turolense, la doctora Marta Garcés Valenzuela, ha explicado que esta tecnología supone un avance relevante en esta disciplina médico-quirúrgica al permitir una mayor precisión quirúrgica gracias a una visión mejorada y a movimientos más exactos, lo que se traduce en un mayor control durante la intervención. Estas características contribuyen a reducir complicaciones y favorecer una recuperación más rápida de las pacientes, incrementando la seguridad del procedimiento.

En esta especialidad, la cirugía robótica está especialmente indicada en procedimientos como miomectomías, histerectomías o cirugías de prolapso genital. En el caso de la patología benigna, los principales beneficios para las pacientes son una menor agresión quirúrgica, menos dolor postoperatorio, menor sangrado y una reincorporación más rápida a su vida cotidiana.

Para la Dra. Garcés, la disponibilidad de cirugía robótica en un hospital como el Universitario Obispo Polanco supone un paso importante para reforzar el principio de equidad del sistema sanitario público, garantizando que la calidad asistencial no dependa del lugar de residencia. Esta incorporación tecnológica mejora la cartera de servicios del centro y evita desplazamientos innecesarios a otros hospitales fuera de la provincia.

LA CIRUGÍA ROBÓTICA DA EL SALTO A UROLOGÍA

Desde el punto de vista de los pacientes, la cirugía robótica permite realizar incisiones más pequeñas, reducir la estancia hospitalaria y acortar los tiempos de recuperación, con un impacto directo en su bienestar y en la calidad de la atención recibida.

En el caso de Urología, la primera operación ha sido una prostatectomía radical. El doctor Pedro Giral, jefe de Urología del Hospital Universitario Obispo Polanco, ha explicado que, en su especialidad, "una de las cirugías en las que es más útil usar el robot, a la que más aporta esta tecnología, es la extirpación radical de próstata".

"Por laparoscopia, la movilidad que tú tienes es mucho menor y el robot, al final, te aporta mucha más movilidad. Es como si tuvieras una mano dentro del cuerpo y, claro, al final, para disecar según qué zonas, es mucho más preciso y más cómodo para operar nosotros", ha explicado.

El Dr. Giral es el urólogo que ha empezado a realizar cirugía asistida por robótica en el hospital turolense pero su objetivo es que los compañeros del citado centro también se formen en estas técnicas. Entre los principales retos del servicio de Ginecología en Teruel se encuentran la cobertura completa de la plantilla de facultativos. Para la doctora Garcés Valenzuela, disponer de esta tecnología es un atractivo más para los futuros ginecólogos ya que en el centro turolense podrán enseguida implicarse en estas técnicas.

En este contexto, la implantación de la cirugía robótica se plantea como una herramienta para avanzar hacia una sanidad pública moderna, accesible y en mejora continua, haciendo un uso responsable de la tecnología y seleccionando adecuadamente a las pacientes que más pueden beneficiarse de ella.