La subida de la gripe, que ya es epidemia en Aragón, ha traído esta semana la activación del nivel dos de riesgo en la provincia de Zaragoza, que duplica la incidencia de Huesca y Teruel. La orden, que ya está redactada conforme a los precedentes de otras temporadas, se publicará “en los próximos días” en el BOA para su aplicación inmediata en la demarcación central, a la que se sumarán las otras dos si, como está previsto, superan el umbral epidémico de 59,9 casos por cada 100.000 habitantes.
Según ha explicado este lunes la directora general de Salud Pública, Nuria Gayán, el uso de la mascarilla vuelve a escena principalmente para los profesionales. Se recomienda en Atención Primaria, hospitalaria y residencias, especialmente si estos facultativos están en contactos con personas vulnerables.
En cualquier caso, ha recordado Gayán, está en manos de los distintos centros “en función de sus planes de contingencia” decidir si esta pasa a ser obligatoria junto al resto de modificaciones imternas. La recomendación se extiende al conjunto de la población, en especial si se tienen síntomas y en espacios cerrados, caso del transporte público. “Dependemos de la ciudadanía y de que ellos se vacunen para tener un cuadro de gripe menos grave”, ha valorado.
Preguntada por los problemas de la aplicación Salud Informa en las citas para la vacunación, la responsable del ramo ha recordado que hay que mantenerla actualizada o, en su defecto, acudir a los centros de salud. En los últimos días, se habían trasladado quejas de algunos usuarios después de que el programa apuntase que “no había fechas disponibles” o “solo un día”, según sus palabras.
La directora de Enfermería del Salud, María Teresa Clarés, ha incidido en que “el motivo probablemente sea ese”. No un teórico mal funcionamiento de la aplicación.
Precisamente, desde la Dirección General de Salud Pública han achacado, en parte, el pronto paso de la gripe a epidemia a la falta de cobertura de vacunación en ciertos grupos. Es el caso de la población con edades comprendidas entre los 60 y los 80 años, que ha caído casi cuatro puntos respecto al mismo registro del año pasado a estas alturas: 25,38% frente al 29%.