El Gobierno de Aragón notifica tres casos de viruela del mono en Zaragoza
Esta semana se han notificado en Zaragoza tres casos de Mpox, más conocido como viruela del mono. Así lo ha notificado este jueves el Gobierno de Aragón, a través de su Boletín Epidemiológico Semanal. Se trata de una enfermedad causada por el virus de la viruela símica, que pertenece a la misma familia que el virus de la viruela humana, aunque sus síntomas suelen ser más leves y menos mortales.
Los síntomas suelen comenzar con fiebre, dolor muscular, inflamación de los ganglios y un profundo cansancio general. Posteriormente, aparece una erupción cutánea característica que se inicia normalmente en la cara y se va extendiendo por el cuerpo. Esta erupción evoluciona con el paso de los días, desde manchas y pústulas hasta costras que finalmente se secan y caen. La enfermedad, aunque molesta, no suele ser grave en la mayoría de los casos y remite por sí sola al cabo de unas dos a cuatro semanas. No obstante, puede presentar complicaciones en personas inmunodeprimidas, niños pequeños o mujeres embarazadas.
TRASMISIÓN POR CONTACTO DIRECTO
En cuanto a su transmisión, puede producirse por contacto directo con fluidos corporales, lesiones en la piel o costras de una persona infectada. También se ha documentado el contagio a través de objetos contaminados, como sábanas o toallas, y en menor medida por vía respiratoria, aunque para ello es necesario un contacto muy estrecho y prolongado.
No existe una cura específica aprobada universalmente para la viruela del mono. La atención médica se basa en aliviar los síntomas, mantener una hidratación adecuada y vigilar posibles complicaciones.
UN CASO DE ESCHERICHIA COLI
Asimismo, al igual que la semana pasada, el Boletín ha notificado un caso de Escherichia coli productora de toxina Shiga, esta vez en la provincia de Zaragoza. Esta infección es una de las causas más comunes de gastroenteritis grave en humanos, especialmente en niños y personas mayores.
El contagio suele producirse por el consumo de alimentos contaminados, aunque también puede transmitirse por contacto directo con animales infectados o entre personas, en entornos como guarderías o residencias.