En los últimos meses, se ha producido una falta de suministro de ciertos medicamentos utilizados para el tratamiento del Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH) generando gran inquietud entre pacientes y familiares en toda España. Fármacos como el Concerta, de liberación prolongada, y otros que tienen el metilfenidato como principio activo han experimentado desabastecimientos que dificultan la continuidad del tratamiento.
Esta situación se debe, en parte, a un incremento en los diagnósticos de TDAH y a problemas globales en la fabricación del principio activo. “El metilfenidato es fabricado por muy pocos laboratorios a nivel mundial. Cuando uno de ellos enfrenta problemas, arrastra a toda la cadena de suministro”, explica la vocal de oficinas de farmacia del Colegio de Farmacéuticos de Zaragoza, Margot Roig.
Ante la falta de estos fármacos de liberación prolongada, la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) recomienda a los especialistas recurrir a medicamentos alternativos como son los de liberación inmediata o liberación modificada. Aunque esto está provocando la preocupación y el malestar entre los pacientes, explica Roig, porque tienen que acudir al médico para “poder cambiar el tratamiento”. Desde las farmacias les intentan tranquilizar explicando que “tiene solución y la efectividad es la misma” aunque no sea exactamente el mismo fármaco.
Los aspectos negativos de tener que modificar el tratamiento es que no todos los medicamentos “sientan igual a todo el mundo”. En este sentido, algunos pueden tardar más en notar que hacen efecto en la sangre o tienen dosis algo inferiores o superiores. Por ejemplo, al cambiar el Concerta de 18 mg por uno de liberación modificada como es el Rubifen Prolong, este será de 10 o 20 mg. Asimismo, también existen formas farmacéuticas diferentes como comprimidos o cápsulas.
Los farmacéuticos pueden realizar el cambio de medicamento únicamente cuando este es exactamente igual al Concerta en principio activo y dosis como es el caso de “Atenza” y “Rubicrono”. Sin embargo, en la farmacia Carmen Plaza Tolón de Zaragoza confirman que estos, al ser de liberación prolongada, se encuentran también en desabastecimiento y llevan sin recibir todas las dosis desde verano. “Los clientes se desesperan cuando preguntan por el medicamento y les dices que no queda”, cuenta la farmacéutica, Lorena Redal.
Alicia y sus hijos son algunos de los afectados por el desabastecimiento de estos fármacos. “A mí me querían cambiar el tratamiento a Concerta, pero como estaba en faltas, ese cambio no me serviría de nada”, asegura. En el caso de su hija, la última vez encontró su medicamento (Elvanse), pero hay compañeros suyos con TDAH que “no han podido conseguirlo”.
A pesar de esto, Margot Roig destaca que es muy importante que las personas con este trastorno “no dejen el tratamiento” esperando a que la farmacia reciba el que suelen utilizar porque si lo dejan y lo retoman tiempo después “tardará en hacerle efecto de nuevo” y puede tener consecuencias en los pacientes. Redal asegura que se han encontrado casos de clientes que llevan toda la vida tomando Concerta y han decidido “abandonar el tratamiento”.
La Agencia Española del Medicamento y el Colegio de Farmacéuticos de Zaragoza comunican que el problema de desabastecimiento podría resolverse en el primer trimestre de 2025 y con mejoras a partir de diciembre.
