DÍA SIN TABACO

Daniela Silva, doctora especialista en Medicina Interna: “El humo del tabaco empeora los síntomas de la alergia”

La temporada está marcada por una concentración altísima de polen y un agravamiento de los síntomas respiratorios
Las abundantes lluvias de marzo y abril han creado las condiciones perfectas para la proliferación de plantas altamente alergénicas

Aragón está viviendo una de sus peores temporadas de alergia en años, marcada por una concentración altísima de polen y un agravamiento de los síntomas respiratorios, y el tabaco no hace más que empeorar la situación. Coincidiendo con el Día Mundial sin Tabaco, que se celebra el 31 de mayo, expertos como la doctora Daniela Silva, especialista en Medicina Interna y E-Health Medical Manager de Cigna Healthcare España, avisa de que “el humo del tabaco, ya sea en forma de tabaquismo activo, pasivo o a través de cigarrillos electrónicos… no solo empeora los síntomas de las alergias, sino que puede hacer que los tratamientos sean menos efectivos”.

Las abundantes lluvias de marzo y abril han creado las condiciones perfectas para la proliferación de plantas altamente alergénicas. Con la llegada del calor, los niveles de polen se han disparado, y los expertos de Cigna Healthcare alertan de que la combinación con el tabaquismo está generando un cóctel especialmente nocivo para las vías respiratorias, incluso en personas sin antecedentes alérgicos.

POLEN, HUMO Y VAPEADORES: UNA MEZCLA QUE EMPEORA LAS ALERGIAS

“El humo del tabaco, ya sea en forma de tabaquismo activo, pasivo o a través de cigarrillos electrónicos, actúa como un irritante directo que inflama las vías respiratorias, debilitando su rol de barrera de defensa mecánica y celular natural de nuestro organismo”, manifiesta la doctora Daniela Silva. Esta situación, explica, “no solo empeora los síntomas de las alergias, sino que puede hacer que los tratamientos sean menos efectivos”.

Según cuenta, a largo plazo, esta inflamación constante aumenta el riesgo de desarrollar “enfermedades respiratorias crónicas, como asma, especialmente en aquellos con antecedentes alérgicos, además de perjudicar otros aspectos de la rutina diaria como el descanso”.

A pesar del descenso en el consumo de tabaco tradicional, el uso de vapeadores está en aumento, sobre todo entre los más jóvenes. Según la encuesta Edades, un 19 % de la población española ha probado los cigarrillos electrónicos, que también contienen sustancias irritantes para los pulmones, dificultando la respiración en temporada alta de alergias.

EL EFECTO MULTIPLICADOR DEL TABACO SOBRE LAS ALERGIAS RESPIRATORIAS

Desde Cigna Healthcare alertan de que la combinación de tabaco y alergias respiratorias está detrás del agravamiento de muchos síntomas en esta primavera especialmente complicada en Aragón. El humo, ya sea activo, pasivo o procedente de cigarrillos electrónicos, daña el epitelio respiratorio, facilitando la entrada de alérgenos y provocando una respuesta inmune más intensa, con más tos, congestión y dificultad para respirar.

Además, esta inflamación constante puede favorecer el desarrollo de enfermedades crónicas como la EPOC o la fibrosis pulmonar, especialmente en personas con antecedentes alérgicos. A esto se suma el impacto emocional de los síntomas persistentes, que genera estrés, fatiga y malestar general, afectando a la calidad de vida.

El tabaco también reduce la eficacia de los tratamientos antialérgicos, lo que obliga a aumentar las dosis o recurrir a fármacos más agresivos. Y su efecto sobre el sueño es claro: agrava la tos y la congestión nocturna, dificultando el descanso y debilitando el sistema inmunitario.

Por último, advierten del riesgo para los menores: los niños expuestos al humo tienen más probabilidades de desarrollar asma o rinitis, y en quienes ya presentan síntomas, el tabaco puede empeorar su evolución desde edades tempranas.