El cierre de camas por parte de las distintas Gerencias está repercutiendo directamente en los servicios de urgencias de los hospitales aragoneses. Así lo han denunciado desde La Federación de Sanidad y Servicios Sociosanitarios de Comisiones Obreras Aragón, lamentando que “las personas usuarias deben permanecer más tiempo del necesario en las salas de observación o, en el peor de los casos, en zonas no acondicionadas, a la espera de una cama disponible para ser ingresadas y recibir la atención adecuada”.
CCOO ha considerado que esta decisión “ya está teniendo graves consecuencias en la atención sanitaria y en la sobrecarga de trabajo del personal”. Una situación que, han afirmado, está teniendo una especial incidencia en los hospitales del sector Zaragoza I, concretamente en el Hospital Royo Villanova y el Hospital Nuestra Señora de Gracia. “En el primero, se contabilizaron recientemente 21 personas a la espera de ingreso que no pudieron ser derivadas al segundo centro, debido también a la falta de camas disponibles. Esta situación reduce la capacidad de respuesta asistencial y deteriora de forma evidente la calidad del servicio”, han expresado.
Comisiones Obreras ha explicado que, “ante la saturación, como medida de urgencia, se ha tenido que abrir una planta cerrada en el Hospital Nuestra Señora de Gracia sin que se hubiera previsto la contratación de personal específico para atenderla”. Esto ha obligado, han añadido, al personal en plantilla a “asumir una carga asistencial aún mayor, lo que supone una sobrecarga de trabajo insostenible y repercute directamente en la calidad del cuidado a las personas ingresadas”.
“MERECEN UN TRATO DIGNO”
Desde CCOO han recordado que en el ámbito sanitario se atiende a personas que “merecen un trato digno y profesional”. Para ello, es imprescindible que el número de profesionales “sea suficiente”, y que las ratios recomendadas no se vean superadas. “La sobrecarga de trabajo a la que se somete a las plantillas genera un impacto negativo en su salud física y emocional, que no debería producirse en un sistema público que se presupone planificado y eficiente”, ha señalado Mario Lolumo, secretario de negociación colectiva de la FSS en Aragón.
CCOO también ha detectado problemas en centros de atención primaria del mismo sector, donde la ausencia de profesionales está obligando a los pacientes a desplazarse a hospitales para recibir asistencia, saturando aún más los servicios hospitalarios.
“Exigimos al Servicio Aragonés de Salud una planificación realista y responsable, que contemple la cobertura de las contingencias previsibles durante el verano. El actual episodio de calor extremo incrementa la demanda asistencial, y resulta inaceptable que no se mantenga un número adecuado de camas abiertas y personal suficiente para garantizar una atención sanitaria digna y segura”, ha reclamado Lolumo.
CONDICIONES EXTREMAS EN LA LAVANDERÍA DEL HOSPITAL MIGUEL SERVET
La organización sindical también ha denunciado las “precarias condiciones laborales” en el servicio de lavandería del Hospital Miguel Servet. “Las personas trabajadoras llevan varios días sufriendo temperaturas extremas en una unidad con una altísima carga física de trabajo y numerosas máquinas que generan calor, lo que agrava aún más sus condiciones laborales”, han señalado.
Desde CCOO han alertado de que, “a pesar de que la Dirección del centro se comprometió a proporcionar prendas de algodón para aliviar el impacto del calor antes del inicio del verano, estas aún no han llegado”. Además, el sistema de refrigeración de la instalación es “claramente deficiente: varios ventiladores están averiados desde hace más de dos semanas y no han sido repuestos, justo en plena ola de calor”, han concluido.
