Un brote de enfermedad mano-pie-boca afecta a una escuela infantil de Zaragoza
Una escuela Infantil de la provincia de Zaragoza ha registrado un brote de enfermedad mano-pie-boca esta semana. Así lo ha informado el Gobierno de Aragón en su Boletín Epidemiológico Semanal, en el que además han indicado que ya se han implementado las medidas de prevención y control oportunas, a fin de evitar la aparición de nuevos casos.
La enfermedad mano-pie-boca es una infección vírica común, especialmente presente entre niños pequeños, aunque también puede afectar a adolescentes y adultos. Está causada generalmente por el virus Coxsackie A16, aunque otros enterovirus también pueden provocarla. Es altamente contagiosa y se transmite por contacto directo con saliva, mucosidad nasal o líquido de ampollas, a través de heces (por ejemplo, al cambiar pañales), o por superficies contaminadas (juguetes, mesas, etc.).
Para evitar su propagación, especialmente en entornos escolares o guarderías, se recomienda una correcta higiene de manos con agua y jabón, la desinfección de superficies y juguetes de uso común, evitar el contacto estrecho con personas infectadas (besos, compartir cubiertos, etc.), cubrirse la boca y la nariz al toser o estornudar y no enviar a los niños al cole o guardería si presentan síntomas.
UN BROTE DE INFECCION POR BACTERIA MULTIRRESISTENTE
Asimismo, el Boletín Epidemiológico ha registrado un brote de infección por bacteria multirresistente en una residencia de mayores de la provincia de Zaragoza, con dos casos confirmados. Ambos afectados han evolucionado favorablemente, y ya se han recomendado las medidas de prevención y control oportunas para controlar el brote.
Una infección por bacteria multirresistente se da cuando esta ha desarrollado mecanismos para resistir al efecto de varios tipos de antibióticos, generalmente tres o más familias distintas. Esto puede suceder por el uso excesivo o indebido de antibióticos (en humanos, animales o agricultura), por la transmisión de genes de resistencia entre bacterias, o por la falta de higiene en entornos hospitalarios u otros lugares donde circulan muchas bacterias.
Entre las bacterias multirresistentes más comunes están el Staphylococcus aureus resistente a meticilina (MRSA), la Escherichia coli productora de betalactamasas de espectro extendido (BLEE), el Klebsiella pneumoniae resistente a carbapenémicos, y los Pseudomonas aeruginosa y Acinetobacter baumannii multirresistentes.
En este caso, estas bacterias se tratan con antibióticos específicos, determinados tras un cultivo y antibiograma (pruebas que indican a qué antibióticos responde la bacteria) y en algunos casos, con la combinación de varios fármacos o uso de antibióticos de “última línea”, que pueden tener más efectos secundarios. Además, es necesaria una vigilancia estrecha del paciente.