El consejero de Sanidad del Gobierno de Aragón, José Luis Bancalero, ha defendido este viernes la implantación de la cita previa en la Atención Primaria rural “exactamente igual” que en los sectores urbanos de Zaragoza, Huesca y Teruel. Bancalero lo ha calificado como un tema “prioritario” y así lo ha trasladado a los grupos políticos de las Cortes en la primera reunión para la reforma del mapa sanitario. Se trata de una fórmula que se ha extendido en los últimos tiempos núcleos de población más reducida, donde lo habitual es que un facultativo pase una o varias jornadas esperando a los vecinos que requieran de una atención.
Las nuevas tecnologías, la atención telefónica, y en especial Salud Informa, la plataforma a la que puede acceder cualquier ciudadano con tarjeta sanitaria de la Comunidad, han contribuido a desarrollar estos mecanismos. “La población tiene que solicitarla para que podamos verdaderamente organizarnos bien y dar esa cobertura a las necesidades que se plantean en el territorio aragonés. Desplazar a un médico a una población de 50 habitantes, cuando a lo mejor no existe ninguna necesidad asistencial pero sí una de cuidados, quien debería de ir es el personal de enfermería. El médico lo podríamos destinar a dar apoyo a otro centro o incluso consultorio que tuviera más demanda”, ha subrayado Bancalero.
Esta cuestión no solo se va a tratar con los partidos, sindicatos generalistas y especializados y colegios profesionales. El responsable sanitario ha apuntado que se trasladará a las comarcas y las administraciones locales. Es, por tanto, una de las novedades aparejadas a la reforma del mapa sanitario de 1984. En clave rural, el consejero parte de otro punto de partida y es que, según sus palabras, no se eliminará ningún consultorio.
“Sí es verdad que tenemos que conjugar esas variables. No es igual atender a una población reducida o médicos con menos de 150 tarjetas entre tres pueblos”, ha continuado. Para Bancalero, se trata de adaptar la asistencia a cada perfil de población, con la particularidad del envejecimiento. En la práctica, Sanidad busca moldear su cartera de servicios en función de si se necesitan, por ejemplo, “más días de enfermería, dedicación a los cuidados que precisen esas personas o incluso la fisioterapia”.
Al margen de sus últimas declaraciones, Bancalero ya se refirió en el Pleno de las Cortes a que en la ciudad hay “sobreuso” de las urgencias, en contraste con las “sobrecargas y demoras” de los pueblos por la falta de facultativos, el principal problema que sobrevuela el debate sanitario aragonés. El tema viene de lejos y pese a la búsqueda de fórmulas más o menos “imaginativas”, como acostumbra a decir el consejero, está lejos de solucionarse, al menos a corto plazo.
