DÍA MUNDIAL SIN TABACO

Los aragoneses fuman menos cigarros industriales y más de liar

El año pasado se vendieron en la Comunidad casi 66 millones de cajetillas, una cifra que descendió respecto a 2022
Imagen de archivo de una mujer encendiendo un cigarro
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Los aragoneses fumaron menos en 2023 tras el repunte del año previo, las mujeres tienen mayor prevalencia de consumo y se incrementa al mismo tiempo el uso de cigarrillos electrónicos, tanto en España como en la Comunidad. Son algunas de las conclusiones que arroja el Informe del Día Mundial Sin Tabaco publicado por la Dirección General de Salud Pública de la DGA conforme a los datos del Comisionado para el Mercado de Tabaco. En total, se vendieron en la región el año pasado casi 66 millones de cajetillas de 20 unidades (65.905.691). Son 2,1 menos que durante el ejercicio previo, con 68.024.225. Desde 2010, aunque con subidas puntuales, la tendencia ha sido a la baja. En lo que va de año, son 20,4.

Respecto a los paquetes de liar, aunque con cifras absolutas bastante alejadas, la dinámica es la contraria, especialmente a partir del año 2017. La venta en kilos alcanzó los 174.865, mientras que el dato de 2022 se situó en los 174.414. Es decir, el último registro refleja unos 20.000 más al año respecto a hace siete.

Conforme al dato de paquetes vendidos, los aragoneses fuman más que los riojanos (quince millones), cántabros (21), navarros y asturianos (47 ambos) y extremeños (51). A la cabeza se sitúa Andalucía (360 millones), seguida de Valencia (256), Madrid (250), Comunidad Valenciana (256), País Vasco (112), Castilla y León (108), Castilla-La Mancha (100), Murcia y Baleares (más de 71 millones ambos). La suma de cajetillas en el global de España superó así las 2.119 millones. En euros, la industria tabacalera recaudó 66,9 millones en la provincia de Huesca con las cajetillas, 219 en Zaragoza y 33,9 en la de Teruel. Es decir, más de 319 millones en todo el territorio.

Aragón supera la media nacional en cuanto a la frecuencia de consumo. De acuerdo al informe, un 25,4% de los encuestados confesó haber consumido tabaco en el último mes, frente al 21% de todo el país. Fueron más mujeres que hombres (26,6% frente a 24,3%) y, por edades, el grueso se concentró en la franja de los 18 años (44,6%), un dato proporcionalmente inverso a la edad entre los menores: 30,1% de 17 años, 28,8% de 16, 21,9% con quince y 12% con catorce. En cualquier caso, los registros se sitúan por debajo de las cifras de 2018.

MÁS DE LA MITAD DE JÓVENES HA CONSUMIDO CIGARRILLOS ELECTRÓNICOS

Un descenso que choca, de nuevo, con la tendencia al alza de los cigarrillos electrónicos, aunque el texto hace hincapié en que el incremento “no ha sido tan acusado” como en ejercicios previos. Así las cosas, más de la mitad de jóvenes aragoneses de entre catorce y 18 años han recurrido a esta modalidad alguna vez en la vida (51,2% en la Comunidad y 54,6% la media nacional). Hace una década, los registros eran del 17% (Aragón estaba 0,3 décimas por encima).

Es aquí donde los hombres destacan por encima de las mujeres, ya que la distribución es de 52,6% a 49,6%, si bien la diferencia era más acusada en 2018, el año que los expertos señalan como el gran repunte. Por edades, los 18 años vuelven a ser el tramo más recurrente en jóvenes (65,1%), por encima de los 16 (53,6%). Además, un 43,9 de los que tienen catorce los han probado.

Los centros de Atención Primaria realizaron más intervenciones relacionadas con el tabaquismo en las personas de quince años o más (111.576), si bien descendió el número de usuarios que confesó haber fumado cigarrillos (168.453). Así, se actuó en esta dirección en el 67,9%, respecto al 64,6% de 2023 o el 64,1% de 2021. Estas consultas abarcan desde entrevistas hasta el asesoramiento para dejar de fumar. En esta solución entran también en juego los medicamentos. Las farmacias aragonesas prescribieron el año pasado, entre otros, 109 paquetes de Zyntabac y 15.484 de Todacitan.