Aragón registra 3.000 casos de ictus al año: conocer los signos de alerta puede salvarte la vida
Asimetría facial, pérdida de fuerza en los brazos y alteraciones en el lenguaje. Esos son los síntomas principales del ictus, una enfermedad que registra cada año cerca de 3.000 casos en Aragón, y que representa la segunda causa de muerte en la comunidad y la primera en el caso de las mujeres. Estos datos son especialmente alarmantes si se tiene en cuenta que, según los expertos, un 80% de los casos se podrían evitar a través de la detección temprana y del control adecuado de los factores de riesgo.
Cada 29 de octubre se celebra el Día Mundial del Ictus. Bajo el lema “El tiempo es cerebro”, y con el objetivo de concienciar a la población sobre la importancia de actuar con rapidez ante los síntomas del Ictus y de fomentar su prevención, la Asociación Ictus de Aragón (AIDA) ha decidido unirse a la cita este miércoles.
PRIMERA CAUSA DE DISCAPACIDAD EN ADULTOS
El ictus es la primera causa de discapacidad en adultos. Sus secuelas condicionan profundamente la vida de los supervivientes, y es que el 26% son dependientes a los seis meses. La diferencia entre recuperarse o quedar con secuelas graves puede depender de unos pocos minutos, y es que, según apuntan los expertos, cada minuto que el ictus no se trata mueren alrededor de dos millones de neuronas.
Así lo ha asegurado la coordinadora del grupo Ictus del 061 Aragón, María José Laborda, quien ha subrayado que en la lucha contra esta enfermedad es especialmente importante el reconocimiento precoz. Para Laborda, el 061 debe ser “el primer eslabón de la cadena”, puesto que, cuando alguien llama ante los primeros síntomas, desde el 061 “activamos de inmediato el Código Ictus y coordinamos el traslado para que el paciente reciba tratamiento de forma inmediata”.
LA DIFERENCIA ENTRE UNA BUENA RECUPERACIÓN O VIVIR CON SECUELAS
Por tanto, para Laborda, la rapidez en el tratamiento del ictus “es vital”, puesto que “marca la diferencia entre una buena recuperación o vivir con secuelas graves”. “Por eso insistimos tanto en reconocer los signos y llamar sin dudar al 061. Porque actuar rápido salva vidas”, ha enfatizado.
Por su parte, el coordinador médico del Plan de Atención al Ictus de Aragón y jefe de Neurología Vascular del Hospital Universitario Miguel Servet, Javier Marta, ha explicado que en el Ictus isquémico o hemorrágico “la lesión cerebral se instaura en las primeras horas y se hace irreversible. Cuanto antes paremos esa progresión, menor será el daño. El tiempo es cerebro”, como reza el lema del Día Mundial del Ictus de este año.
Javier Marta ha destacado que desde que el Ictus ocurre hasta que el paciente recibe tratamiento “intervienen muchas personas y servicios”. Este proceso se conoce como “cadena asistencial del Ictus”, un esquema que incluye desde el reconocimiento de los síntomas por parte de la población hasta recibir el tratamiento especializado.
RED DE ATENCIÓN
En Aragón, esta red de atención está completamente engranada a través del Código Ictus, un protocolo que coordina a todos los equipos sanitarios implicados (061, servicio de urgencias, personal de Atención Primaria) y permite reducir los tiempos de respuesta.
Un eslabón especialmente crítico es el tiempo en el que se desarrollan todas las actuaciones previas a la llegada al hospital. “La rapidez con la que se active esta cadena determina en gran medida el pronóstico del paciente”, ha manifestado Marta. La buena noticia es que la media de tiempo entre la llamada al 061 Aragón y el ingreso hospitalario ha mejorado notablemente en los últimos años, favoreciendo que más pacientes puedan beneficiarse de terapias de reperfusión, como la fibrinólisis o la trombectomía, que restablecen el flujo sanguíneo en la zona obstruida.
MENOS HOSPITALIZACIONES
Según el neurólogo Carlos Tejero, los avances en la organización asistencial han permitido reducir las hospitalizaciones por Ictus en Aragón en más de un 25% en la última década y disminuir la mortalidad un 20%. “En 2013, murieron 399 personas por ictus en Aragón; en 2024, fueron 314. Todavía son cifras altas, pero reflejan el impacto de la coordinación sanitaria, la prevención y la mejora de los tiempos de atención”, ha señalado.
El doctor Carlos Tejero ha considerado que “no hay que relajarse” ya que “hay aspectos concretos donde los datos son más preocupantes". "Por ejemplo: si nos fijamos en la mortalidad prematura, la que sucede antes de los 70 años, no hemos mejorado”. Aun así, en líneas generales, “se ha mejorado la supervivencia, pero la enfermedad puede provocar secuelas. Una lesión en el cerebro puede provocar que perdamos la capacidad para hacer algunas de sus funciones: movernos, hablar, ver, sentir, siendo difícil volver a llevar una vida independiente”.
Entre las secuelas frecuentes y discapacitantes, se encuentran la afasia -trastorno del lenguaje que hace que se dificulte leer, escribir y expresar lo que se quiere decir-, que afecta a un 19% de los pacientes, los síntomas depresivos hasta a un 35%, y un 30% desarrollará demencia postinfarto. Los expertos coinciden en que cuanto antes se actúe ante los primeros síntomas, más tejido cerebral se puede salvar y mayores son las posibilidades de supervivencia y de recuperarse sin secuelas.
APOYO
El presidente de la Asociación Ictus de Aragón (AIDA), Miguel Lierta, ha explicado que desde esta entidad trabajan desde hace 25 años para que las personas que han sufrido un ictus y sus familias no se sientan solas. Además, ha enfatizado, “desarrollamos una importante labor de rehabilitación y acompañamiento que permite mejorar la calidad de vida de los afectados y favorecer su reintegración social".
Desde AIDA también quieren que la sociedad entienda que la prevención y la rapidez en la actuación son esenciales. “Este Día Mundial del Ictus queremos recordar que todos, ciudadanos y profesionales, formamos parte de esa cadena que salva vidas”, ha señalado Miguel Lierta.
La Asociación Ictus de Aragón (AIDA), que este año celebra su 25 aniversario, agrupa a más de 700 familias y ofrece rehabilitación semanal a cerca de 180 personas a través de su Centro de Neurorrehabilitación. Solo en 2025, ha impartido 25 charlas de sensibilización en todo el territorio aragonés y realizado más de 13.000 atenciones en sus diferentes servicios.