Real Zaragoza

Víctor, sobre Kosa, Ares y Bazdar: "Lo importante es no generar grandes expectativas"

Víctor Fernández ha comparecido antes del Real Zaragoza - Racing de Santander
El entrenador del Real Zaragoza, Víctor Fernández, ha destacado del central que es "inteligente, serio, sereno y con templanza".

El zaragocismo espera con ilusión el debut de Sebastian Kosa, pero el míster, Víctor Fernández, ha querido rebajar a la mínima expresión ese horizonte alentador. Víctor pide no esperar mucho ni de él, ni de Adu Ares ni de Bazdar, tres de los llamados a ser claves en el Real Zaragoza. Si no, pueden llegar las “grandes decepciones”.

Kosa no ha tardado en salir a la palestra. Su condición de central, zona del campo en la que apenas sobreviven él y Vital, le llevan a un primer plano, al de la titularidad. El Real Zaragoza, salvo giro de los acontecimientos, recibirá al Racing de Santander con esa dupla en el eje de la zaga.

La respuesta de Víctor ha servido para frenar las ilusiones. “Lo más importante es que no generemos grandes expectativas. De ahí vienen las grandes decepciones habitualmente en el fútbol. Ni con él ni con Bazdar ni con Adu Ares. Si empiezas a generar expectativas, nos asalta la decepción”, ha declarado. Mensaje claro, cristalino, evidente que no deja lugar a análisis. Habla por sí solo.

Contra ello, el entrenador del Real Zaragoza receta “calma” en el primer partido “de un chico que no ha salido de su país y es joven”. Como todos los futbolistas, tiene sus ventajas y sus inconvenientes. Y Víctor Fernández ha comenzado con este capítulo. “Tiene muy buena cabeza. Es inteligente, serio, sereno, con templanza. Creo que eso le puede ayudar”, ha mencionado.

La cara B de la moneda está más relacionado con lo futbolístico. “Es desconocedor del fútbol español, de Segunda División, de los rivales..”, ha analizado un Víctor que también ha elogiado la “información” que pide del rival. El técnico confía en que el Real Zaragoza pueda “vislumbrar” sus cualidades.

En la estrategia, el zaragozano ha tratado de quitar presión al eslovaco. “El partido no pasa por Kosa”, ha remarcado antes de exigir una gran actuación colectiva frente a un equipo “poderosísimo, muy reconocible, atractivo, espectacular, ofensivo y ambicioso”.

Está claro que el central del Real Zaragoza “va a tener que currar mucho el sábado”. Y ojo, que según Víctor, ni él ni ninguno van a poder realizar sus tareas “por sí solos”. Todo ello, en un día donde “el sentido de equipo tiene que salir muy reforzado”. Para Kosa “es una prueba exigente”, cercana a la de Vital en Cádiz.

EL CASO SOBERÓN

Otro de los que han emergido pronto ha sido Mario Soberón. Y, como es lógico, la cuestión ha ido por su posible titularidad y su última ausencia del once. “Es por los mismos motivos que cuando lo pongo de titular: ganar. Es un jugador más”, ha analizado Víctor Fernández.

El entrenador del Real Zaragoza asume que no tiene imprescindibles en su equipo. “Todos tienen sus roles y todos son protagonistas. No tengo a nadie imprescindible; no sé si es bueno, malo o regular, pero no lo tengo. Con Soberón va a tocar ganar muchos partidos, empatar y perder algunos. Va a ser uno más”, ha explicado.

Sobre su suplencia, ha apelado a que las decisiones se toman con “toda la información”, para “ser superior al rival, romper dinámicas y superar al rival”. “Parto con una ventaja: a mi no me condiciona nada ni nadie. Ni el runrún externo, no el qué dirán. Si sale bien no dicen nada y, si no, estás expuesto a la duda”, ha matizado.

KEIDI, CRISTIAN Y JAIR

Keidi Bare será baja iban. Por delante, al menos una semana más. Iban a ser cinco o seis y este domingo se cumplirá la cuarta. Así que, por mucho que se acorte algo el plazo de recuperación, todavía no está listo.

Jair apenas ha realizado dos sesiones y “en condiciones normales” no va a estar disponible. Y con el capitán del Real Zaragoza, Cristian Álvarez, en principio habrá que esperar. A falta, eso sí, de la última sesión.

El Real Zaragoza debe culminar este viernes la preparación frente al Racing de Santander, equipo que mira a las alturas. Aquí, los maños deben emplearse a fondo para cosechar un resultado positivo.