Camina el Real Zaragoza hacia su tercer partido de enero y lo hace sin nuevas caras en la plantilla. En la mañana de este viernes no hay fichajes. En esta materia, se afronta exactamente igual que en los dos duelos anteriores, mientras que únicamente se ha dado salida a Kosa. Para este duelo, el equipo maño pierde a Soberón por sanción y no cuenta con Radovanovic, Aguirregabiria y Paulino por lesión.
Este choque crucial frente a la Real Sociedad B queda totalmente encomendado a los jugadores que arrancaron la temporada. El Real Zaragoza no cuenta con nuevos fichajes y asume un duelo vital en un momento donde el resto de sus competidores sí lo hacen. Al menos, en ese grupo de escuadras sin refuerzos se encuentra su próximo rival.
De este modo, el equipo maño llega a su tercer enfrentamiento con los mismos debes del mercado. Se pregonaron cinco fichajes en este periplo invernal, pero por ahora, el número de incorporaciones al Real Zaragoza se mantiene estabilizada en cero. Nada. Ni una.
¿QUÉ NECESITA EL REAL ZARAGOZA?
Para pelear con garantías por la permanencia, el Real Zaragoza necesita reforzar prácticamente todas las líneas. Un central, un centrocampista, un hombre de segunda línea y un delantero. El equipo maño, a la vista está, no tiene armas suficientes.
Esto casa con la idea de que el equipo no cuenta con la peor plantilla de Segunda División. Sin embargo, la realidad se ha impuesto y la única aspiración del Real Zaragoza es evitar verse al término de la presente temporada entre los cuatro últimos. Solo así podría eludir la caída a la tercera división del fútbol español.
ECUADOR DEL MERCADO
Todo este análisis llega cuando el Real Zaragoza roza ya el ecuador del mercado invernal. Es aquí donde el equipo maño debe acelerar sus intervenciones. Todo lo que no se ha hecho en esta primera parte debe acometerse en la segunda.
Los quehaceres siguen siendo los mismos y la necesidad se acrecienta conforme los rivales en la batalla siguen reforzándose. El Real Zaragoza mantiene sus obligaciones, pero no todo el tiempo con el que contaba al arranque del mercado.