El Ibercaja Estadio no es La Romareda. Está claro. La sensación envolvente del ambiente futbolístico que se sentía en el clásico Municipal zaragozano está a años luz del estadio portátil que alberga los partidos del Real Zaragoza. Hacer de este un estadio similar es el reto de la entidad blanquilla, pero por ahora, está a años luz.
No ayuda ubicar el partido frente al Albacete en lunes; mucho menos es favorable presentarse sin haber ganado un solo partido de los cuatro disputados. Por consiguiente, la clasificación del Real Zaragoza, al borde del descenso, es otro peaje. Solo queda un asunto, que es el clavo ardiendo al que aferrarse: la fuerza del zaragocismo.
En el último partido, frente al Real Valladolid, ubicado en la tarde del sábado, apenas se dieron cita 15.601 aficionados. Ya les gustaría a otros equipos contar con ese apoyo, pero en el Real Zaragoza es poco. Muy poco, más bien. Son cifras muy lejanas al potencial del equipo, aunque hay que recordar que, esta temporada, apenas hay 18.352 abonados al uso.
CUESTIONANDO A GABI
Acerca de llevar La Romareda al Ibercaja Estadio se le ha cuestionado al entrenador del Real Zaragoza, Gabi Fernández. Sin embargo, él se ha centrado en primera instancia en lo futbolístico. Es cierto, por otra parte, que es lo que le atañe al técnico.
“Me pongo un reto menor que es la portería a cero. Tenemos que mejorar. Si ganamos será mucho mejor, porque necesitamos ganar. Vamos a poner todo de nuestra parte para que la gente siga enganchada. Me gusta mucho la ilusión con los pies en el suelo de la afición”, ha señalado.
A Gabi se le ha insistido sobre el asunto del estadio, de hacer un verdadero hogar el campo en el que se van a disputar, si todo va según lo previsto, esta temporada y la próxima. “Estamos intentando que se parezca a las grandes noches de La Romareda, cuando te alientan y vas en volandas. Tenemos que transmitir esa ilusión”, ha mantenido.
ACOMPAÑAR CON RESULTADOS
Ahora, lo que puede hacer el equipo es ofrecer resultados que inciten a acudir a la grada. Sin ellos, es factible que la caída de aficionados sea una realidad; venciendo, el aliciente existe. Y en eso se enfoca el Real Zaragoza.
En cualquier caso, cabe recordar que, tras el partido frente al Albacete, el Real Zaragoza debe disputar dos a domicilio. Ceuta y Mirandés ya esperan al conjunto de Gabi.