El actual campeón del mundo, el Chelsea, sufrió en sus propias carnes qué es el Real Zaragoza y qué es La Romareda. Si este domingo los londinenses vencían su final 3-0 para alzarse con el Mundial de Clubes, en 1995 cayeron por ese mismo resultado ante los maños. No hubo serios problemas para dejar en la cuneta a un conjunto que, ahora, se alza con el título mundial.
Ese 6 de abril de 1995, el Real Zaragoza se citaba con la historia, con el Chelsea como último escollo antes de alcanzar la final de la Recopa. Ese equipo, fabuloso, capaz de ser el mejor de toda Europa, controló en todo momento el partido de ida correspondiente a las semifinales de la Copa de Campeones de Copa.
Pardeza abrió la lata para el Real Zaragoza a los 7 minutos y Esnáider encarriló la eliminatoria en el 25. El delantero hizo el 3-0 definitivo en la segunda mitad para el equipo de Víctor Fernández, que desplegaba un fútbol fabuloso.
Por supuesto, el aspecto de La Romareda era admirable. Se dieron cita en torno a 37.000 aficionados, según recogen las hemerotecas, lo que suponía un lleno absoluto. “Sí, sí, sí, nos vamos a París”, cantaba el Municipal.
Al día siguiente, el diario Marca tituló “Mañíficos” la portada de su tirada, con “Zaragoza, a un paso de París” en el antetítulo. La prensa aragonesa, que se desenvolvió en elogios hacia su equipo, también recordó el comportamiento de los Hooligans ingleses. Seis de ellos acabaron detenidos y, además, tres policías quedaron heridos.
EL PASE A LA FINAL
El Real Zaragoza perdió 3-1 en la vuelta, pero en ningún momento vio peligrar la eliminatoria. Stamford Bridge tampoco pudo con La Romareda, y así, tuvo lugar el salto a la gran final de la Recopa de Europa.
El resto es historia del Real Zaragoza. El Arsenal, el Parque de los Príncipes (por cierto, el Chelsea venció al PSG en el Mundial de Clubes), el Gol de Nayim y la punta de todo el iceberg que es la historia blanquilla.