Real Zaragoza – Real Oviedo: en busca del calor del triunfo
El zaragocismo responderá a una cita en un día de pleno diciembre en La Romareda. Esta vez, marcada por las condiciones adversas como es el día, un martes; la hora, a las 21.15 horas; y lo que estaba previsto un 17 del citado mes: frío. Es el sentimiento lo que invita a acudir al Real Zaragoza – Real Oviedo, donde solo el triunfo devolverá el calor a la grada.
Hay que aferrarse a La Romareda más que a los datos; a un giro de timón y no a lo visto hasta la fecha. En definitiva, hay que poner corazón más que cabeza para creer en el triunfo. Pero ese zaragocismo que late se impone a cualquier lógica.
Corazón no falta a esa afición del Real Zaragoza que cuenta a pares los partidos sin ver ganar al equipo de sus amores. Concretamente, desde ese 2 de noviembre cuando se tumbó al Granada de Fran Escribá.
Un mes y medio después, el equipo maño necesita imponerse de forma urgente. Por delante, un Real Oviedo que llega en racha después de golear al Racing de Ferrol e imponerse en el tramo final al Granada. Dos victorias consecutivas que contrastan con esa dinámica del Real Zaragoza.
Estos cuentan con jugadores de calado. Cazorla, Alemao o Hassan son tres futbolistas decisivos en Segunda División. Y eso que los asturianos llegan sin tres futbolistas clave como son Seoane, Colombatto y Viñas.
El Real Zaragoza, por su parte, apunta a dar un nuevo giro al timón. La defensa de cinco queda en el aire tras sufrir un importante descalabro ante el Eibar, dejando claro que es necesario cambiar.
En principio, Femenías volverá a la portería, con Luna y Tasende formando parte de los laterales en una línea de cuatro. Keidi Bare también está llamado a volver al once, posiblemente como sucede con Liso. Tras anotar en Ipurúa, el atacante del Real Zaragoza es probable que regrese a la titularidad.
La nueva formación, Tasende, Keidi y Liso son, en principio, los principales cambios del Real Zaragoza, aunque no se descarta más movimiento en el eje de la zaga.
UN TRIUNFO DE LA CASA
Ahora, el Real Zaragoza necesita un triunfo en casa, para su casa y con sello. No solo hay que ganar, hay que convencer con la victoria dejando buenas sensaciones. Los blanquillos no se pueden permitir salir de La Romareda sin tres puntos más bajo el brazo, pero también hay que hacerlo con solvencia.
Llega la hora de volver a vencer, de imponerse. De dar un poco a de calor y abrigo a una afición que sentirá el frío de diciembre. Pero que no puede volver a sufrir el de la derrota.