Real Zaragoza: crónica de un secuestro
El 8 de abril de 2022 entró en vigor la más dura sentencia posible para el Real Zaragoza. El Atlético de Madrid, club segundón de la capital española, tomaba las riendas de un histórico primer espada. Y desde ese mando, desde esa vida fácil siempre al abrigo de un padre poderoso, arrancaba el peor periplo del equipo maño. Ahora se muere ante una impasibilidad total.
Aquellos que el Atlético de Madrid no consideraba aptos para su entidad los envío al Real Zaragoza. Y comenzó a colmar departamentos delicados y de gran importancia con personal de perfil bajo, de escasas aptitudes. El tiro de gracia llegó con la llegada del actual director general, Fernando López.
Pero este anduvo por un camino ya asfaltado de antizaragocismo. En abril de 2022 se anunció la llegada de los actuales dirigentes, con la cara amable de Jorge Mas, siempre marioneta de los colchoneros. Estos nunca quisieron aparecer. Antes de la temporada estival ya habían iniciado su plan de acción para poner fin a todo atisbo de amor al Real Zaragoza. Al de verdad.
Para ubicarse, hay que hacer mención al máximo responsable del Atlético de Madrid, Miguel Ángel Gil Marín, a su vez mano derecha del presidente de LaLiga, Javier Tebas.
LOS PRIMEROS PASOS
Dieron salida al entonces director general, Luis Carlos Cuartero, y desde ese momento, cada zaragocista de peso en las oficinas fue repudiado. Para ejecutar el secuestro del Real Zaragoza precisamente lo que sobraba era el amor por la entidad. Y así han transcurrido todos los días desde entonces y hasta ahora, culminando hace escasos días con el caso del director de cantera, Ramón Lozano.
El mismo mes de septiembre de 2022, este medio cuestionó en una entrevista al director general, Raúl Sanllehí, quién aglutinaba la mayoría accionarial de la SAD. No hubo respuesta. Ni siquiera respondió quiénes le ofrecieron aterrizar en el proyecto (en una reunión en Madrid, por cierto).
“Bueno… es todo este grupo que se va comentando. Eran cinco o seis personas de este grupo. Estaba gente de Ares, trabajadores de Ares que son inversores… Estaba también Jim Carpenter; un representante de los Mas, no ellos en persona, a los que ya conocía… Había un grupo de gente. Es que el grupo es variopinto. No sé cómo están repartidas las acciones”, fue lo máximo que se le pudo sacar.
EL PASO DEL TIEMPO
Dejó su sello. De hecho, fue el director general que impidió la renovación de un Alberto Zapater que quería continuar en 2023. Sanllehí salió de la entidad en junio de 2024 y aterrizó Fernando López en las oficinas de la calle Eduardo Ibarra.
Aquí está una de las claves del estado actual del Real Zaragoza. Las oficinas se han multiplicado de cargos, muchos de ellos de dudosa utilidad. Hay un encargado de “Órgano de Cumplimiento”, un responsable de “Rendimiento”; o “director de Infraestructuras” y, a su vez, “director de Explotación de Infraestructuras”.
Dirección general, decisiones deportivas, comunicación, gestión… todo ha llevado – lleva – el sello de aquellos a quienes el Atlético de Madrid no considera útiles para su entidad. Del Real Zaragoza de verdad, ahora secuestrado por particulares intereses, no queda nada. Es un solar; sin duda, el peor momento de la historia blanquilla.
LA SITUACIÓN ACTUAL
Ahora mismo, el Real Zaragoza es absolutamente irreconocible. Totalmente alejado de sus aficionados, sectario, llevado en la sombra, opaco cual logia masónica. Nadie comparece, nadie da explicaciones y nadie asume responsabilidades. Por saber, no se puede saber a quién pedirlas.
Y todo este conglomerado afecta a lo deportivo, no mencionado hasta este momento porque siempre termina siendo consecuencia de lo que sucede en los despachos. Cuando el Real Zaragoza se ha gestionado en condiciones, con cariño, respeto y aprecio a la entidad, las cosas han podido salir mejor o peor, también en este tiempo en Segunda. Pero cuando se gestiona como se ha hecho desde mediados de 2022, el descenso está asegurado.