El duelo entre Andorra y Real Zaragoza no solo estuvo marcado por lo que ocurrió dentro del terreno de juego en un nuevo partido en el que el conjunto blanquillo desechó una bala de su cartucho para acercarse a la salvación, sino también por lo que sucedió con el casi medio centenar de aficionados zaragocistas que no pudieron acceder al estadio de Encamp.
Debido a ello, la entidad zaragozana ha emitido un comunicado para mostrar su malestar por lo sucedido a sus fieles seguidores y queriendo compensarles invitándoles a asistir a uno de los próximos seis encuentros. La SAD especifica que se pondrá en contacto de forma individual con estos aficionados para gestionar dichas invitaciones.
"El Real Zaragoza quiere expresar su malestar por lo sucedido y, especialmente, por el perjuicio ocasionado a estos aficionados, que se desplazaron hasta Andorra sin haber sido informados previamente de la cancelación de sus entradas, conllevando el consiguiente coste económico y personal, y sin poder cumplir el objetivo de presenciar el encuentro", apunta la entidad en su escrito.
CONOCIMIENTO DE LA SITUACIÓN
Según especifica el club blanquillo, se tuvo conocimiento de lo que estaba sucediendo "instantes antes del inicio del partido" y tras saberlo, el Real Zaragoza "realizó todas las gestiones oportunas con el objetivo de que nuestros aficionados pudieran finalmente entrar al recinto".
Pero la argumentación del Andorra para no dejar entrar a ese casi medio centenar de aficionados al estadio fue "que respondía a un supuesto caso de reventa", por lo que el club del principado se acogió al derecho de admisión para vetarles la entrada y no dejarles presenciar el encuentro.
