Ramírez ironiza su destitución: “El dinamismo en el banquillo viene muy bien para la estabilidad"
A pesar de haberse vivido una comparecencia de mucha tensión por parte del entrenador del Real Zaragoza, Miguel Ángel Ramírez, ha habido tiempo para ironizar sobre su futuro. Cuestionado si se ha planteado su destitución, el técnico ha respondido con ironía y, a la vez, lanzando un mensaje paciencia con su figura. “Que siga un poquito el dinamismo en los banquillos, que viene muy bien para la estabilidad de los clubes”, ha respondido.
“Si pienso eso (la destitución), que venga otro, lo echen en junio, a ese lo echen en octubre o noviembre, traigan a otro que echen en enero y así que se siga un poquito el dinamismo en los banquillos que viene muy bien para la estabilidad de los clubes y el trabajo, como se lleva viendo en el Real Zaragoza los últimos años”, ha respondido el a la par jocoso, serio y casi enfadado entrenador.
Ramírez también tiene asumido que pronto o tarde va a ser destituido y asegura que su discurso no es porque él se encuentre al frente. “Sé que me van a echar. No sé si en una semana, en un año o en cuatro. A mí me van a echar, pero no sé si es lo mejor para la estabilidad de un proyecto. Construir algo, dejar de ser cortoplacista y tener una visión de construcción de algo grande que no es cuestión de tres semanas o tres meses…”, ha analizado.
Pero la realidad es que el Real Zaragoza está a cuatro puntos del descenso. Y absolutamente ninguno de los equipos que se ve en esa tesitura está tranquilo y sereno. Menos aún si ve que el entrenador elegido para la misión de alcanzar la zona de playoff ha ganado un partido de los siete que ha dirigido.
Los nervios son normales. Hay nervios en la capital aragonesa y los habría en cualquier equipo – histórico o del montón – que se viese en una tesitura similar a la del Real Zaragoza. El problema sería precisamente no estarlo.
En cualquier caso, Ramírez trabaja para sacar adelante el equipo y volver a ganar viviendo cada día “como si fuese el último”. Va a trabajar “con la misma intensidad, alegría y ganas desde el primer día de la semana hasta el partido”.
CÁNTICOS Y AMBIENTE EN LA ROMAREDA
El entrenador ha pedido estar “unidos y fuertes para así hacer frente al verdadero rival que es el Sporting”. Este duelo llega con el Real Zaragoza sumido en una crisis muy profunda, de calado por la escasez de resultados y cuatro partidos consecutivos sin ganar. Y todo puede complicarse mucho.
Desde su primer día en La Romareda, los cánticos en torno a Ramírez han sido una constante. Es un entrenador que no gusta al Municipal. “No me lo tomo personal, cualquiera que ocupe este cargo va a recibirlos. El ambiente me ocupa cero energía. Todo lo que no está en mi influencia no me desgasta nada”, ha señalado.
EL SPORTING CON MIRADA A ZARAGOZA
Cuestionado por el Real Sporting, próximo rival del Real Zaragoza y a quien entrenó una temporada y media, Ramírez ha tenido buenas palabras. En su primera campaña estuvo a punto de descender fuera del fútbol profesional, pero en la segunda disputó la primera eliminatoria de playoff de ascenso.
“Es un partido muy especial ante un club que quiero muchísimo. Generamos algo muy especial que nunca había vivido con empleados, la plantilla, jugadores que tuve… fue una relación deportiva y personal muy sana, increíble”, ha explicado.
Según ha asegurado, transformaron el club “en el día a día”. “Había mucho que cambiar. Con paciencia y mucho trabajo, sin cortoplacismo, llevamos al equipo de estar cerca de descender a cerca de ascender”, ha asegurado.
Lo que Ramírez pasa por alto en su alusión es que él fue el causante de que estuviese a punto de descender el año anterior ganando apenas cinco partidos de 20 dirigidos. Así que, en el Real Zaragoza, la obligación primera es salvar la categoría. Y en eso hace falta más puntos que paciencia.