Ramírez: "Espero dar motivos para que La Romareda esté con nosotros"
A las puertas de un nuevo duelo, el Real Zaragoza asume la obligación de sumar tres puntos y dejar satisfecha a una afición que desea ver ganar en casa a los suyos. La sensación del triunfo en La Romareda queda casi en el olvido, y es un sabor escaso desde hace meses. “Espero dar motivos para que la afición esté con nosotros”, ha asegurado el entrenador blanquillo, Miguel Ángel Ramírez.
Como reclamo, un fútbol más ofensivo, directo y vertical. Es lo que gusta en La Romareda desde que se erigió allá por 1957 y lo que ha funcionado. No hay nada que inventar porque está todo inventado.
Ramírez ha recordado que, ante el Tenerife, el Real Zaragoza tuvo más balón y el rendimiento fue malo. Es decir, que “se pueden hacer más y mejores cosas con balón”, pero que en caso contrario, también saben ser competitivos. “Mi objetivo es llegar al área, si puedo dar un pase mejor que dos”, ha resumido el entrenador.
Ahora hay que ganar. Todo sea por la tranquilidad del triunfo, dar por superada la mala racha y darse la mano con La Romareda. “Hay que hacer un buen partido; a todos los niveles y con todos los motivos es muy importante la victoria”, ha declarado Miguel Ángel Ramírez.
“Espero que hagamos bien nuestro trabajo y demos motivos para que la afición esté con nosotros como siempre lo están y para que crean en lo que estamos haciendo; así seguiremos creyendo todos que podemos revertir la situación”, ha insistido el entrenador del Real Zaragoza.
EL CÁDIZ
Acude a La Romareda un Cádiz en la zona baja de Segunda División, pero a quienes Ramírez califica como “fiables y defensivamente sólidos”. Es un equipo que defiende junto, que no tiene la iniciativa, pero que “sabe esperar sus momentos”. Y cuando encuentran espacio, “te matan”. Arriba cuenta con gente de calidad, y “va a ser complicado”.
Lo que no quita para que el Real Zaragoza deba ganar sí o sí. Es el remedio, la medicina para el bienestar en casa, porque no puede repetirse otro incendio como el vivido hace dos semanas. Llega el momento de volver a ganar.