Ningún jugador del Real Zaragoza ha sido titular en todas y cada una de las 10 jornadas de Segunda

Cristian y Jair son los jugadores que más titularidades han gozado con nueve choques disputados. Fotografía: LaLiga.

Que es caro estar en el once inicial del Real Zaragoza no es una sorpresa para nadie. El gran fondo de armario conseguido este verano por Juan Carlos Cordero dota al conjunto de Escribá de múltiples alternativas para cada posición. De hecho, ningún jugador ha conseguido ser titular en todas y cada una de las 10 jornadas de Segunda División que lleva el Real Zaragoza. Los que más han repetido han sido Cristian Álvarez, con nueve titularidades hasta su lesión, y Jair, también con nueve y que solamente se ha quedado en el banquillo ante el Andorra. Por su parte, Mesa, Moya y Bakis acumulan ocho titularidades, demostrando ser efectivos en los que el míster confía.

Mucho ha tenido que ver el radical cambio en cuanto resultados y juego que ha sufrido el equipo tras la jornada 5, cuando acabó la racha de cinco victorias consecutivas. De hecho, en los tres primeros choques ante Villarreal B (2-0), Real Valladolid (1-0) y Tenerife (0-1), Escribá sí que repitió once, dejando ver que estaba satisfecho con lo visto en el campo. En la cuarta jornada, ante el Eldense (2-0), el único cambio fue Valera por Toni Moya. Ante Cartagena (1-3), los cambios fueron obligados en su mayoría por la convocatoria de Azón y Francés con la selección sub-21. No obstante, jugadores de la talla de Bakis, Mesa o Jair seguían siendo indiscutibles para Escribá que no quería desfigurar el equipo pese a las ausencias. También apareció en acción Manu Vallejo, que se estrenaba como titular y dejaba detalles que hacían presagiar que se le podría ver en asiduas ocasiones en el once inicial blanquillo. Mismo caso que Santiago Mouriño que por fin se puso la camiseta del león en partido oficial.

El empate ante el Racing de Santander (1-1) en La Romareda constituyó los primeros grandes cambios en la alineación zaragocista, que se vio mermada por la lesión de Nieto y Lecoeuche en la misma semana y Francho, quitando del mapa a los dos únicos laterales izquierdos del Real Zaragoza y a un centrocampista diferencial y con un rol tan específico como el que aporta Francho. No es que Escribá quisiera cambiar la alineación de nuevo, es que el equipo necesitaba cubrir determinados puestos. Por ello, Gámez cogió el lateral izquierdo y Luna se estrenó como titular en la parcela derecha.

DERROTA EN FERROL, CAMBIO DE ALINEACIÓN

El empate frente al equipo santanderino trajo un run-run a La Romareda, sobre sí el equipo estaba dando su máximo juego. Escribá vio necesario cambiar las piezas del equipo ante el Racing Ferrol (1-0). El canterano Borge apareció en escena ante la dificultad de Gámez de jugar a pierna cambiada y se hizo con la responsabilidad de cubrir el lateral izquierdo ante el peligro de Carlos Vicente. Esto desplazó al propio Gámez a su posición habitual, el lateral derecho. Para este momento, en la jornada 7, solamente Cristian, Jair, Gámez y Bakis habían conseguido ser titulares consecutivamente. Mesa, que iba a cumplir también este reto, se quedó en el banquillo por Jaume Grau, que Escribá alineó para dar consistencia al centro del campo y ofrecer un perfil más defensivo que acompañara a Toni Moya ante la suplencia de Aguado.

La derrota ante el Ferrol dolió mucho. Por ser la primera y por llegar en un momento en el que el juego blanquillo estaba volviéndose atragantado e impreciso. Algunas dudas comenzaban a sembrarse en La Romareda y Escribá cambió a Bakis por Enrich, que debutó en Liga y fue expulsado a los 43 minutos. Gámez tampoco pudo repetir, a causa de una contractura muscular, y Borge volvió a ser titular aunque en el lateral derecho, pues Lecoeuche, ya recuperado, ocupó el izquierdo. También volvió Mesa, relegado a jugar pegado a la banda izquierda, aspecto que merma mucho su capacidad asociativa. Más allá de todo esto, el partido ante el Mirandés se perdió y las dos derrotas consecutivas eran una realidad. Los cambios en el once no estaban funcionando y Escribá tenía que volver a darle otra vuelta de hoja a su alineación.

Ante Andorra (0-1) volvió Marc Aguado al centro del campo, con un Escribá convencido de que esa era la forma de amarrar el partido. Mesa volvió a jugar más centrado y Grau terminó de apuntalar el centro del campo. Las modificaciones en este encuentro llegaron en la parte de arriba pasando de jugar con Enrich y Azón, vistos ante Ferrol, a alinear a Mollejo, Bermejo y Vallejo en la zona más ofensiva. El plan salió bien, también porque Bover fue expulsado en el 18, y el Real Zaragoza volvió a reencontrarse con la victoria. Quizá este era el camino a seguir o al menos, el equipo había anulado al rival y logrado vencerle. La mala noticia fue la lesión de Cristian que hasta el momento acumulaba nueve partidos consecutivos jugados. Asimismo, Jair, también se quedó en el banquillo por primera vez en la temporada y Lluís López tuvo sus primeros minutos.

LA ÚLTIMA DERROTA FRENTE AL ALCORCÓN

Finalmente, en este último choque ante el Alcorcón (0-2), el Real Zaragoza tenía la obligación de ganar. No sólo por acumular dos triunfos consecutivos y volver a sentirse un equipo ganador, sino porque el rival llegaba en una dinámica realmente mala tras haber cosechado tres derrotas en sus últimos cuatro choques. No obstante, las cosas no salieron por A o por B y el equipo acabó perdiendo 0-2, con polémica arbitral incluida. Francés se quedó en el banquillo por Mouriño, Poussin se estrenó como titular, aunque de forma dudosa, y Bakis y Azón volvieron a la punta de ataque, que esta vez sí que parecía tener dos referentes ofensivos. Los cambios en el once le salieron rana a Escribá, porque el partido tuvo el guion que quería el Alcorcón y los zaragozanos no lograron rescatar ningún punto.

Todas estas modificaciones en la alineación y la sensación de no tener un once titular dejan varias lecturas de este Real Zaragoza. Por un lado el fondo de armario que tiene el equipo es realmente alto y polivalente. Por el otro, Escribá ha tratado de agitar la coctelera buscando reacciones en la zona ofensiva y apuntalando el medio del campo de distintas formas, dependiendo del rival. Finalmente, es innegable que la lesión de Francho, Nieto e incluso Lecoeuche, a pesar de ser menos tiempo, han lastrado a un Real Zaragoza que ha tenido en muchos momentos que improvisar en la zona más defensiva y no ha logrado tener una defensa fija, más allá de Jair, que solamente ha sido suplente en un choque y Cristian, hasta su lesión. Tener un puesto en el once del Real Zaragoza está caro y tal y como van las cosas todavía más.