Liso dice adiós al Real Zaragoza, que pondrá rumbo al Getafe: “Ha sido la temporada más dura de mi vida”
Tal como esta pactado en la reciente temporada, Adrián Liso abandona definitivamente el Real Zaragoza para dar al salto a Primera División. Lo hará de la mano del Getafe de José Bordalás, quien ha cerrado la temporada en decimotercera posición. Por su parte, el equipo de Gabi viene de cerrar “in extremis” la salvación y, en este sentido, la afición ha sido fundamental, a quien el canterano destaca en su comunicado de despedida.
Después de dos temporadas y más de 50 partidos en el primer equipo zaragocista, cumpliendo su sueño, Adrián Liso emprende una nueva aventura en la capital nacional. El “33”, que tenía contrato aún con la entidad zaragocista, abandonará el equipo de su ciudad para dar el salto a la élite del fútbol español, firmando por el Getafe.
De esta manera, a partir de este mes de julio se pondrá manos a la obra con el conjunto azulón, quien en la primera mitad de campaña ya contactó con Liso y el club de cara a la temporada que viene por delante. Finalmente y pese a las dudas generadas en el acto de renovación de Gabi, el extremo de 20 años abandona el Real Zaragoza.
Liso dio el salto de la mano de Víctor Fernández en la 2023/24, cuando se convirtió en uno de los intocables del técnico y cuya explosión acabó llamando la atención de varios clubes. En el nuevo curso prolongó su estado de gracia en el primer tramo, pero junto a la deriva de los maños, el protagonismo del aragonés también se terminó desvaneciendo.
LA DESPEDIDA DE LISO EN REDES SOCIALES
Como resultado, culmina su era en La Romareda con 52 encuentros en los que ha anotado seis goles. Así se ha despedido el canterano de la entidad zaragocista, tras casi una década en el club.
Queridos zaragocistas,
Hoy me cuesta escribir estas palabras, porque con ellas cierro una de las etapas más importantes de mi vida. Después de tanto tiempo vistiendo esta camiseta, todavía recuerdo la primera vez que llegué a este club con tan solo 12 años, siendo un chaval humilde y lleno de sueños por cumplir.
Ha llegado el momento de decir adiós. Un adiós muy complicado. Porque despedirse de un lugar que ha sido tu casa durante tantos años no es algo que se pueda hacer sin que se encoja el corazón.
No ha sido la temporada que ninguno de nosotros esperábamos. Ha sido, sin duda, la temporada más dura de mi vida, tanto en lo colectivo como en lo individual. A veces las cosas salieron bien, otras no tanto, pero siempre puse el corazón. Este escudo lo lleve con orgullo en cada entrenamiento, en cada partido, en cada minuto.
Gracias a mis compañeros, con los que he compartido vestuario. Juntos hemos pasado por momentos que van más allá del fútbol. Hemos sido familia, y eso no lo rompe ninguna despedida. Habéis sido mi soporte en los momentos difíciles.
Y sobre todo, gracias a la afición. Vosotros sois el alma de este escudo. Gracias por cada recibimiento, por vuestra fidelidad, por cada aplauso, incluso en los días malos. Me habéis hecho sentir querido. Vosotros hacéis que este club sea lo que es. Y eso no se olvida nunca.
Me llevo recuerdos que guardaré para siempre. Ahora empiezo un nuevo capítulo en mi vida y en mi carrera. Lo hago con esperanza, con respeto y con la seguridad de que todo lo vivido aquí ha dejado una huella que nunca se borrará. Este club me ha formado, me ha enseñado lo que significa pertenecer.
No es un adiós definitivo, es un hasta siempre. Porque cuando uno ha amado tanto a un club, nunca se va del todo. Desde donde esté, seguiré apoyando, seguiré sintiendo, seguiré siendo uno más. Gracias por todo. Gracias de verdad.
Aúpa Zaragoza