El Albacete agrava la crisis zaragocista en el estreno de Velázquez (1-0)

El Real Zaragoza cayó por 1-0 en el 90, pero el Albacete hizo méritos antes para ponerse por delante
Jair pelea un balón con Escriche
photo_camera El Real Zaragoza pierde en Albacete en el minuto 90. Foto: LaLiga

La crisis del Real Zaragoza es muy seria. Una nueva derrota en el estreno de Julio Velázquez, esta vez por 1-0 ante el Albacete en el Carlos Belmonte, agrava una situación que viene muy de lejos y coloca a los maños con siete puntos de los últimos 36 disputados. El gol fue en el 90, pero pudo llegar mucho antes porque los manchegos las tuvieron de todas las formas posibles. De hecho, este duelo fue una fotocopia de los anteriores; urge reaccionar, y puede hacerse, pero la preocupación es inevitable.

El cuadro aragonés saltaba al estadio manchego con Rebollo en portería y línea de cuatro compuesta por Fran Gámez, Francés, Jair y Lecoeuche, de derecha a izquierda. En el centro del campo, Francho y Marc Aguado se colocaban en el doble pivote, con una línea de tres por delante donde Maikel Mesa se colocaba en la media punta, Vallejo por la derecha y Mollejo por la izquierda. En la punta de ataque, Sergi Enrich para tratar de estrenarse como goleador zaragocista. Agus Medina, Manu Fuster o Higinio eran los hombres a destacar de un Albacete que llegaba con el agua al cuello.

Poca cosa en los primeros compases. Solo un error de Bernabé que casi aprovecha Enrich en el 3 y algún riesgo del Albacete en la salida de balón que, al menos en los primeros minutos, no activaba al Real Zaragoza. La producción ofensiva comenzaba de forma inexistente por parte de los maños, mientras que atrás tampoco se sufría. Eso sí, no había que descuidarse a la espalda, porque el Albacete la buscaba, aunque Jair, Francés y Rebollo despejaban los problemas. Los equipos se analizaban, se tanteaban, se observaban mientras los minutos pasaban sin pena ni gloria.

La sucesión de toques sin peligro dieron un primer susto al Real Zaragoza al filo del minuto 20. Porque Agus Medina entró como una exhalación para poner el pase de la muerte y obligar a Francho a tapar y a Gámez a desviar el remate de Manu Fuster. El balón fue directo a la cabeza de Escriche, pero la envió rozando el palo. Con el Alba apretando seriamente, otra vez el delantero pudo poner al Real Zaragoza contra las cuerdas, porque Fran Gámez dejó un balón muerto en el área pequeña que se fue casi a Cuenca. Minuto 24 y segundo aviso serio.

Lo cierto es que el Albacete era amo y señor del encuentro sobre el terreno de juego. Lo centros se sucedían, y si se mantenía el empate, era porque su acierto de cara a portería era nulo. Pasada la media hora, además, ambos conjuntos tenían que mirar al banquillo, porque Lecoeuche y Carlos Isaac caían lesionados. Borge recuperaba así los minutos, pero esta vez en banda izquierda. Entretanto, los manchegos no dejaban de llegar. Pero su mal último pase, sus centros sin peligro y una falta de puntería absoluta dejaban con vida al Real Zaragoza.

Faltaba todavía la última, porque Higinio se plantó ante Rebollo en el área pequeña para disparar más suave que un alevín y que el arquero repeliese casi en el 45. El baño antológico se quedaba en anécdota; al descanso, el 0-0 se mantenía en el electrónico. Soporífera primera parte para el seguidor zaragocista, que se limitó a confiar en que el Albacete fallase más que una escopeta de ferias. Para resumir el primer asalto sin florituras podría decirse que los locales tiraron ocho veces, una de ellas a puerta. Los maños lo hicieron un total de cero, de las que es obvio deducir cuántas fueron a puerta. Así, descanso en el Belmonte.

SEGUNDA MITAD Y DESASTRE

Rebollo en dos ocasiones volvía a evitar el tanto, porque los remates de Escriche y Riki fueron considerablemente flojos. Ante la incapacidad ofensiva, Velázquez apostaba por Germán Valera y Toni Moya en lugar de Manu Vallejo y Maikel Mesa. Algo había que hacer, pero esa no parecía todavía la tecla. Porque el dominio manchego era aplastante, y lo mejor que le podía pasar al entrar en el minuto 70 era el 0-0 en el marcador. Y el nuevo míster intentaría buscar con Grau y Bermejo en lugar de Aguado y Mollejo la forma de sumar un triunfo en Albacete.

Sí que consiguieron tirar un par de veces a puerta entre Bermejo y Valera allá por el 83, y aunque llevaron peligro, ambos fueron desde lejos. Pero tanto fue el cántaro a la fuente que se rompió. Ese minuto 90, el que condena por tradición al Real Zaragoza, volvió a hacerlo y a dejar vendido el estreno de Julio Velázquez. Porque Alberto Quiles se llevó un balón en el que Fran Gámez y Jair no se entendieron para plantarse ante Rebollo, rematar y hacer el 1-0. Murió entonces el partido por mucho que se añadiesen cuatro minutos.

El estreno de Julio Velázquez fue, simplemente, un partido más de los últimos del Real Zaragoza. Fue peor que el rival, mereció perder y, aunque duele que sea en el 90, pudo haberse vuelto con una goleada importante. El cuadro maño sigue en crisis y urge salir cuanto antes. Pero por ahora, los partidos se cuentan por derrotas y los problemas a resolver empiezan a ser serios.