En los últimos partidos, el Real Zaragoza ha sumado poco, pero más de lo que se aventuraba. El equipo de Rubén Sellés apenas ha perdido en duelos donde todo apuntaba a un final irremediable. Precisamente convertir esos puntos de escaso merecimiento en victorias es el nuevo desafío del equipo maño, que sigue con vida contra pronóstico. Ahora, cuando se complica el calendario, la necesidad aprieta.
El Real Zaragoza ha logrado sumar cuatro puntos en los últimos cinco partidos cuando lo normal, lo lógico analizando los derroteros por los que se inmiscuían todos ellos, es que hubiesen sido entre cero y dos. De merecimientos no se vive, y en este caso es de lo más beneficioso para la SAD. Hubiese sido fácil haber encadenado cinco derrotas consecutivas.
Este periplo arranca con el partido frente a la Real Sociedad B. El Real Zaragoza, por medio de Paul, anotó en su único disparo a portería para igualar a un Sanse muy superior que solo fue capaz de ver puerta una vez. Los de Sellés recibieron hasta siete disparos en contra, varios de mucho peligro, recibiendo un solo gol. Aquí, los maños sumaron un punto de la nada.
Criterio similar se puede aplicar al que aconteció una jornada después. Aterrizó en el Ibercaja Estadio el Castellón, orquestando un rapapolvo futbolístico al Real Zaragoza que apenas le llevó a sumar un punto. Vio, incluso, cómo le anulaban un gol por supuesta falta. El equipo maño, que ni siquiera fue capaz de disparar a portería, obtuvo el mejor resultado posible: 0-0. Segundo punto contra pronóstico.
JUSTICIA POSTERIOR
Los tres posteriores duelos se resolvieron con relativa justicia. Fue lógica la derrota por 2-0 frente al Albacete de la misma manera que ante el Eibar se vio venir el 1-1 en el Ibercaja Estadio. En este, las fuerzas estuvieron igualadas y los fallos del Real Zaragoza dieron vida a un rival que terminó amarrando las tablas.
Este análisis se aplica también frente a la Cultural y Deportiva Leonesa. A favor de estos se pitó un dudoso penalti – independientemente de lo que dicte una norma más sometida a giros que un tiovivo – y pudieron anotar en un par de jugadas aisladas. Sin el penalti, pero con alguna escasa ocasión de gol, se quedó el Real Zaragoza. Y sin éxito de cara a portería.
Los de Rubén Sellés han sumado más de lo que han merecido en estos últimos tiempos y ahora se ven las caras con su reto. El de vencer con justicia, pero también sin ella. Como sea, de cualquier manera, sin dar una a derechas u ofreciendo el partido del año al Ibercaja Estadio. A juzgar por lo visto en los últimos choques, sin argumentos para hacerlo, pero haciéndolo.
PENÚLTIMA SESIÓN Y PALABRAS DE SELLÉS
El Real Zaragoza afronta ahora un partido vital para el que va quedando menos. Este viernes, el equipo maño tiene previsto el penúltimo entrenamiento antes de viajar a Andorra. Tras él, está llamado a comparecer el entrenador, Rubén Sellés, que llega en una posición más débil que hace un mes.
No ganar tiene sus consecuencias. La más importante, que el descenso se encuentra a la vuelta de la esquina si se prolonga la racha de resultados. Hay que darle la vuelta de cualquier manera. Entre otras cuestiones, se debe aprender a ganar sin el más mínimo mérito.