El Castellón avisa al Real Zaragoza con el precedente

En la imagen, Dani Gómez, que anotó de penalti el único gol del Real Zaragoza en Castellón. Foto: LaLiga
Tres meses después de la goleada que endosó el equipo de Castalia al Real Zaragoza, llega una nueva visita de los maños. 

Cuidado con el Castellón, avisa el precedente de la última visita del Real Zaragoza a Castalia. Salvo sorpresa van a pasar exactamente tres meses – del 30 de mayo al 30 de agosto – desde ese día en que los de Gabi se llevaron un repaso descomunal. Aquella jornada 42 de la pasada campaña, saldado con goleada 4-1, advierte: cuidado con dormirse en los laureles.

El 30 de mayo, el Real Zaragoza acudía a Castalia para poner fin a la peor temporada de la historia reciente. Quedó, ni más ni menos, en el puesto 18 de Segunda División. El desastre fue unas proporciones insólitas. Pero, al menos, ya no tenía en juego la posibilidad de descender.

Y el Castellón, equipo ultraofensivo, se dedicó a jugar como siempre. A pesar de encontrarse un solo puesto por encima del Real Zaragoza, se fue al descanso venciendo 4-0. Dani Gómez maquilló (por decirlo de alguna manera) el desastre y, tras el pitido final, el resultado fue de 4-1.

“El Real Zaragoza protagonizó en Castellón un fin de temporada acorde a su patética, lamentable y bochornosa campaña. El enfado da paso a la tristeza, a ver que el equipo maño está hecho un desastre en todos los sentidos. Con decir que el resultado, 4-1, fue lo mejor que sacó el equipo de Gabi en Castalia, uno se puede hacer a la idea del sonrojo mayúsculo que, una vez más, sufren los blanquillos. ¡Qué pena!

El peor Real Zaragoza de la historia volvió a demostrar su lamentable estado. Lo que se ve en el terreno de juego es un reflejo de lo que hay fuera de él. Es todo triste, desolador, desesperante. Y la sensación de indiferencia es total.

En este sentido, al equipo de Gabi se le vio sin ninguna intensidad, como si diese igual encajar uno que dos, dos que cuatro y cuatro que ocho. Por cierto, el Real Zaragoza no recibió ocho goles, pero pudo hacerlo”, narró este diario el 30 de mayo del presente año.

Pues bien, ese mismo Castellón ahora advierte. Se encuentra, igual que el Real Zaragoza, con cero puntos, apenas un gol a favor y cuatro en contra. Los datos son exactamente iguales, pero ahí está la advertencia, el aviso de hace escasos tres meses.

LAS ARMAS DEL REAL ZARAGOZA

El Real Zaragoza, por ahora, no ha conseguido sumar efectivos más allá de Pablo Insua. No es que sea cuestión menor incorporar un central, porque no lo es, pero es escaso. El equipo necesita reforzarse más, y es una cuestión independiente que va más allá de lo que suceda este sábado.

Claro está, reforzarse es mucho más cómodo – y hasta sencillo – desde la victoria que desde la tercera derrota. No tiene nada que ver acudir el último día de mercado a un conjunto que no es capaz de ganar en sus tres primeros partidos que a uno que empieza a ver la luz. Por ahí van los tiros de la necesidad del equipo maño.

Salvo sorpresa, el Real Zaragoza contará con la dupla de centrales Insua – Radovanovic, mientras que los ojos se van a los laterales. Por la derecha, Juan Sebastián emerge como único efectivo real, porque Calero no entrena con el grupo a falta de acordar su marcha; por la izquierda no hay nadie. Tasende está lesionado y Pomares sancionado.

LA PRIMERA FINAL

La necesidad de ganar es grande para evitar la primera crisis. Es imprescindible para salir de la zona baja y obtener oxígeno. Se trata, ni más ni menos, que una final en el mes de agosto, porque el calendario se complica tras los partidos ante el Castellón y los dos recién descendidos.

Llega el momento de sumar de tres. Para hacerlo, el Real Zaragoza lleva la advertencia del precedente, de hace escasos tres meses. De los errores se aprende.