F.C. Cartagena 1-2 Real Zaragoza

Los cambios fueron el cambio del Real Zaragoza

El Real Zaragoza consiguió dar la vuelta al marcador frente al Cartagena con un cambio radical desde el banquillo liderado por Víctor Fernández.
Víctor Fernández buscará la victoria del Real Zaragoza sobre el Tenerife de Pepe Mel. Foto: LaLiga
photo_camera Víctor acertó desde el banquillo para que el Real Zaragoza lograse la victoria. Foto: LaLiga

Para cambiar, cambios. Frase redundante, lógica, evidente… que en el fútbol no siempre se da. Sí que sucedió de forma evidente en el Real Zaragoza, que jugó dos partidos totalmente opuestos frente al Cartagena. El primero, antes de los cambios; el segundo, tras ellos. Y en ese mereció la goleada.

La entrada de Pau Sans y la de Francho fue imprescindible, clave, vital para el Real Zaragoza. Dos hombres que dieron al equipo mordiente y pulmones, justo lo que se necesita para ganar un partido en el último minuto. El primero remató perfectamente un centro de Calero en el palo corto para hacer el empate y, el segundo, en el 96, logró el gol del triunfo.

Estos dos zaragozanos fueron los ejecutores y, hay que reconocerlo, los más decisivos. Pero no los únicos. Junto a ellos, Marcos Luna. No solo despejó una acción vital en defensa sino que, además, asistió a Francho en el tanto de la remontada. El joven lateral derecho, con quien no se contaba, lleva ya un gol y una asistencia con el Real Zaragoza en los dos primeros partidos de competición.

Pero tampoco hay que olvidarse del papel de Iván Azón y de Toni Moya. El delantero falló, no tuvo su día. Y, sin embargo, generó más ocasiones desde su entrada a falta de media hora que en 66 minutos de partido previos. Azón cumplió su papel de revulsivo, pero en esta ocasión, no acertó de cara a portería. Lo que tanto ha servido en otros duelos, esta vez no se materializó.

Por su parte, Toni Moya fue el acompañante perfecto de Francho. Supo conducir, dar poso y calidad a las jugadas de ataque. Exactamente lo que necesitaba el Real Zaragoza.

Mención aparte merece la lectura de Víctor Fernández. Supo ver lo que faltaba y cómo dar un giro importante de los acontecimientos para terminar ganando. Y así fue. Por méritos propios, el Real Zaragoza se llevó el triunfo con un dulce gol en el minuto 96 sellado por Francho. Esta vez, los cambios fueron el cambio.

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