Real Zaragoza 1-3 Andorra

El Andorra dispara las alarmas del Real Zaragoza (1-3)

Goleada del recién ascendido Andorra a un Real Zaragoza que se encuentra descompuesto. sin síntomas de vida tras dos jornadas.
El Real Zaragoza cae frente al Andorra en un partido de máxima preocupación. Foto: Pilar Álvarez
photo_camera El Real Zaragoza cae frente al Andorra en un partido de máxima preocupación. Foto: Pilar Álvarez

El Andorra hace saltar todas las alarmas del Real Zaragoza. Derrota muy grave, más que preocupante es aterradora, de las que hacen mella. Que implica, además, arrancar con dos derrotas una temporada lejos de La Romareda. Ni más ni menos que 1-3 para dar una “bienvenida” a la afición tan entrecomillada que no puede denominarse tal.

La situación del Real Zaragoza da miedo. Porque un equipo recién ascendido, muy débil atrás y que fía todo al ataque, ha endosado tres tantos al cuadro aragonés. La defensa, el debe principal del equipo en este mercado, es peor que hace un año; arriba parece que se ha perdido la chispa. Al menos, en este arranque. Como resultado, dos derrotas en dos partidos.

Esta situación se agrava en un estadio que no es la casa del Real Zaragoza. Se ve, se palpa. Esto no es La Romareda. Algo que puede verse en los escasos 13.126 espectadores que se han citado para ver a su querido equipo.

El transcurso del partido queda en un segundo plano. Puede contarse, en cualquier caso, que el Real Zaragoza emergía con las novedades de Pau Sans y Soberón, en lugar de Aketxe, por decisión técnica, y de Paulino. Este ni siquiera entraba en convocatoria, lo que deja a la luz un problema físico.

La primera parte del duelo era un calco de lo vivido ante la Real Sociedad B. El Real Zaragoza, que copaba el número de los acercamientos, veía cómo el Andorra, tras un aviso, se adelantaría en el marcador. Este indicio llegó mediante una pérdida de Guti que se pudo solventar, pero pronto, a los 9 minutos, el equipo rival vería portería.

Una jugada de Theo Le Normand, ex del Teruel, culminó con un pase de la muerte que remató a placer el atacante Lautaro. Fue la consecuencia lógica de no aparecer al comienzo del partido, de despistarse y no tener una defensa en condiciones. Por todo ello, el 0-1 se colocaba en el electrónico.

Si bien el grueso de las ocasiones a partir de ese momento llevaron color blanquillo, los visitantes también pudieron doblegar la ventaja. Ni unos ni otros resolvieron en un festival de ocasiones y de incapacidad atrás.

Por parte del Real Zaragoza, Soberón, Pau Sans y Dani Gómez lideraron un ataque de levantar a la grada, pero también de desesperarse. Las jugadas escoradas por la derecha no se culminaban.

Y la defensa, que sí era para temblar. Un disparo de falta de Imanol hizo regresar el miedo a ese estadio que, hay que insistir, no es La Romareda. El sonido, el ambiente, la animación… Nada tiene que ver.

Retomando el fútbol, al filo de la media hora, Dani Gómez envió un pase de la muerte al área pequeña que se paseó sin rematador. Sí remató Tasende; una falta peligrosa terminó en las manos de un Aron que veía acercamientos… y escasez de trabajo.

La defensa del Andorra era un desastre. No había nada. Ni ubicación ni contundencia. El Real Zaragoza pudo darle la vuelta. Pero arriba tenía algo más. Y con un pase de la muerte, también de paseo por el área blanquilla, en el 34 se abrió la posibilidad de sufrir el segundo

El intercambio de golpes golpes culminó con cuatro ocasiones más. Moyano, envió a la cabeza de Bomba su disparo ideal para el empate, completando los yerros con otro pase de la muerte a la nada. Las otras dos fueron del Andorra, con dos disparos – uno de ellos, de Molina, fue al larguero – que llevaron el alivio a la grada.

SEGUNDA PARTE DESASTROSA

Un zapatazo al palo de Toni Moya precedió el drama que se sucedería en los próximos minutos. Porque el Real Zaragoza se mostró tal como es. Un equipo endeble, que no se sobrepone al más leve golpe y a quien dejan en evidencia los equipos que acaban de llegar a la categoría.

Precisamente Moya dio atrás un pase inexplicable que dejaba a Lautaro, tras ganarle la espalda a Pomares, completamente solo. Y este lo agarró del brazo para frenar la contra y el mano a mano. Tarjeta roja de manual que dejaba al equipo maño en la más absoluta desventaja a falta de media hora.

A ello se sumó la lesión de Tasende en el 63 y el segundo, obra de Villahermosa, tras una gran jugada de Minsu. Este, por cierto, hizo lo que quiso, cuando quiso y como quiso.

El tercero fue el más desolador. Llegó tras un saque de esquina, donde Gael Alonso remató en el segundo palo completamente solo, elevando el marcador a un 0-3 indigno de todo un Real Zaragoza. El gol de Bazdar, que supuso el 1-3, quedó en anécdota. Porque la alerta es máxima.

En estos dos partidos, no hay equipo, fútbol ni capacidad para plantar cara a un Andorra que, se presupone, no peleará por más que la permanencia. Y ese es el equipo que ha endosado un tremebundo 1-3 al Real Zaragoza en su estreno en casa.

FICHA TÉCNICA

Real Zaragoza: Adrián; Juan Sebastián, Pomares, Radovanovic (Calero, min 81’), Tasende (Saidu, min 64’); Pau Sans (Valery, min 56’), Francho (Toni Moya, min 56’), Guti, Sebas Moyano; Dani Gómez, Soberón (Bazdar, min 64’)

F.C. Andorra: Aron; Carrique (Villahermosa, min 46’), Gael Alonso, Bomba, Imanol; Le Normand (Petxarromán, min 46’), Marc Domenech (Uzkudun, min 75’), Molina; Olabarrieta (Jastin min 56’), Lautaro, Minsu (Nieto, min 68’)

Árbitro: Pérez Hernández. Amonestó a Radovanovic (min 25’), Minsu (min 29’), Imanol (min 30’). Expulsó con roja directa a Pomares (min 60’)

Goles: 0-1, Lautaro (min 9’); 0-2, Villahermosa (min 67’); 0-3, Gael Alonso (min 72’); 1-3, Bazdar (min 77’).
 

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