No hay indulto para Yussif Saidu por la segunda tarjeta amarilla que conllevó su expulsión frente al Eibar. El Real Zaragoza expuso alegaciones para que retirasen la cartulina, pero han quedado en aguas de borraja con la contestación que ha ofrecido el Comité de Disciplina. Este, perteneciente a la Real Federación Española de Fútbol, señala que “lo determinante no es el toque del balón”.
El Real Zaragoza alegó que Saidu ganó la posición y quitó el balón a Martón “conforme al reglamento”. “Se impone y toma ventaja sobre el esférico sin realizar ningún movimiento brusco, desproporcionado o ajeno a la dinámica normal del juego”, señalaron los servicios jurídicos de la entidad.
Sin embargo, el comité ha insistido que la apreciación de un error material manifiesto en el acta arbitral “exige la aportación de elementos de prueba que de forma inequívoca, más allá de toda duda razonable, acredite bien la inexistencia del hecho reflejado en el acta o bien su patente arbitrariedad”.
“Del visionado de las imágenes aportadas no se desprende, con la claridad exigida, concluir con la debida certeza que pueda existir el invocado error material manifiesto, que no exista contacto entre el jugador amonestado y su adversario. Antes bien, la secuencia muestra un contacto evidente entre ambos futbolistas, contacto que precede a la pérdida de equilibrio del jugador rival”, se insiste sobre la acción.
LA CONCLUSIÓN
“Es irrelevante, a estos efectos, que, como invoca el Real Zaragoza, el jugador amonestado llegue a contactar con el balón en el ímpetu de la acción”, concluye el Comité de Disciplina. En este sentido, consideran que el hecho de jugar el balón “no neutraliza por sí mismo una acción temeraria o, como sucede en este caso, una disputa en la que se derriba al adversario”.
“Lo determinante no es el toque del balón, sino la existencia de un impacto que, a juicio del árbitro, derriba al oponente y corta su avance, elemento que aparece consignado en el acta y que no queda desvirtuado por la prueba presentada”, continúan en su exposición.
Las imágenes no permiten, en consecuencia, “afirmar de forma inequívoca la inexistencia del contacto, ni que este fuera insuficiente para producir el derribo”. Ello impide sustituir la percepción inmediata del colegiado por la interpretación del club recurrente.
Afirman que no corresponde a los órganos disciplinarios valorar la naturaleza técnica de la acción, “sino únicamente comprobar si la prueba demuestra con certeza la inexistencia del hecho consignado en el acta, lo que en este caso no sucede”.
PARTIDO DE SANCIÓN
Por todo ello, “no quedando acreditado el error material manifiesto alegado, procede confirmar la amonestación impuesta al jugador Yussif Saidu y, por ende, las consecuencias disciplinarias derivadas de la misma”.
De esta manera, el futbolista debe cumplir un partido de sanción. Es el próximo que debe disputar el Real Zaragoza, frente al Leganés, por lo que el centrocampista, salvo sorpresa, lo verá desde la grada.