Llega el verano y con tanto tiempo libre y lo poco acostumbrada que estoy a estar con mi marido llegan los típicos roces, ¿cómo afronto estos meses?

Comunicad al otro lo que no guste o moleste antes de que sea demasiado tarde. Si os habláis y tratáis bien, será más fácil que el resultado sea bueno. No se trata de discutir, sino de aprender a convivir.

Durante las vacaciones de verano, los matrimonios comparten más tiempo juntos que durante el resto del año.  Por eso, este periodo puede convertirse en el escenario idóneo para que surjan más conflictos y disputas de lo habitual. Además, las personas llegan a las vacaciones con un alto grado de estrés y grandes expectativas en cuanto al disfrute del tiempo libre que no siempre se cumplen como uno espera.

Antes de llegar a decisiones drásticas tenéis que luchar por poder disfrutar de una buena relación. Es importante que adoptéis medidas como la de seguir manteniendo algunos espacios de tiempo individuales y que a su vez disfrutéis también de momentos íntimos propios y exclusivos vuestros. Y, sobre todo, cada pequeña decisión en estos días tomarla de manera consensuada. La comunicación es muy importante, por ello aprovechad ahora para trabajar en aquellos aspectos de vuestro matrimonio que flaquean con el objetivo de fortalecer la relación.