Nuevas reacciones tras conocerse el adelanto electoral en Aragón para el 8 de febrero, que el presidente Jorge Azcón ha oficializado este lunes. Vox, el antiguo socio de coalición del PP, y el PAR, que apoyó el proyecto de Presupuestos para 2026, han salido al paso de la actualidad con impresiones contrapuestas.
El portavoz de los primeros, el exvicepresidente Alejandro Nolasco, ha vuelto a tildar de “capricho” la convocatoria anticipada. Una decisión justificada, ha dicho, en una maniobra para tratar de “frenar” el ascenso de su partido. “Temen que en 2027 estemos en un crecimiento mayor, su sueño es pactar con Teruel Existe, cuyo electorado es de izquierdas, porque se conforman con direcciones generales y carguitos y por el contrario Vox busca implantar sus políticas en el Gobierno de Aragón”, ha apuntado.
A su juicio, no llegar a un pacto con ellos o calificar de “ilegales” las propuestas sobre la inmigración y el pacto verde europeo es “acusar a Pérez Llorca”, el presidente valenciano, “de prevaricar”, pues él sí las respaldó. “En vez de seguir su ejemplo, ha optado por abrazar las políticas de izquierda de la presidenta de Extremadura, María Guardiola”, ha subrayado. Considera que el presidente “busca tener el monopolio para aplicar políticas socialistas”.
Por su parte, el portavoz del PAR, Alberto Izquierdo, ha justificado la decisión del adelanto en tanto que Azcón, según sus palabras, “no tenía muchas más opciones si quería ser coherente”. El diputado ha lamentado no ser capaces de alcanzar un acuerdo y ha culpado a Santiago Abascal: “de formar parte del Gobierno han pasado a tumbarlo”.
Izquierdo cree que los comicios solo en Aragón, sin ninguna otra autonomía ni las municipales o las generales, permitirán poner el foco “en la inestabilidad” provocada por “la extrema derecha”. “Una cosa es lo que se puede hacer y otra lo ilegal, Vox quería convertir al Gobierno en un delincuente, yo tampoco hubiese cedido”, ha resumido. Sobre el PSOE, ha lamentado que quisieran llegar a un acuerdo “en el último minuto”, cuando el debate sobre el techo de gasto y las cuentas ha estado presente en las Cortes desde septiembre.

