El Supremo ordena el regreso de las pinturas murales al Monasterio de Sijena
El Tribunal Supremo ha fallado este miércoles contra el recurso de casación del Museo Nacional de Arte de Cataluña (MNAC) y la Generalitat, que impedía ejecutar la sentencia que ordenó el regreso de las pinturas murales de la sala capitular del Monasterio de Sijena. La aplicación supone prácticamente el punto y final al litigio judicial de los bienes de la Franja en lo que se refiere al cenobio, que volvió a abrir sus puertas este año, tras dos y medio de obras, con la colección de las piezas recuperadas desde 2017.
El pronunciamiento refrenda así las sentencias previas de 2016 y 2020. Recursos mediante, el caso acabó en el Supremo y estaba visto para sentencia desde 2023. Hace pocos meses, se puso fecha a la votación para dirimir las alegaciones desde Cataluña, que tuvo lugar el pasado 14 de mayo. La DGA se mostró optimista y el fallo ha confirmado esas sospechas.
Así, el texto ratifica la sentencia de la Audiencia Provincial de Huesca de hace un lustro, donde se certifica la propiedad de las pinturas por parte del Monasterio. La Generalitat y el MNAC han insistido a lo largo de estos años en que no era posible trasladarlas sin dañarlas.
El expolio de las pinturas tuvo lugar en 1936, durante los primeros meses de la Guerra Civil, cuando el complejo monegrino sufrió un incendio y fue saqueado por milicias anarquistas catalanas. Se perdieron entonces el grueso de los frescos de la sala capitular, considera “la Capilla Sixtina del Románico aragonés”, y el resto corrieron la misma suerte ya en 1960, en otra oleada.
Todas ellas descansaban en el MNAC desde el siglo pasado. El Gobierno de Aragón, bajo el mandato de la popular Luisa Fernanda Rudi, inició este proceso judicial en 2014, cuyo final llega once años después a través de una causa con un pronunciamiento todavía más tardío que el de las piezas del Museo Diocesano de Lérida.
EL TRASLADO
Se abre ahora un complejo proceso de traslado. Según explicó hace dos semanas el director general de Cultura del Ejecutivo, Pedro Olloqui, la responsabilidad de los trabajos recae en los técnicos del MNAC, aunque también abrió la puerta a asumirlos desde la DGA.
Está previsto que los responsables aragoneses se trasladen al museo para dar cuenta del estado de los frescos. “No tenemos información precisa”, reconoció Olloqui en la previa de la votación del Supremo. Sea como fuere, reiteró, como ya han hecho otros responsables autonómicos, que el Monasterio de Sijena está plenamente capacitado para acoger las obras gracias al lavado de cara de los últimos años.