En Moncloa ha habido tiempo hasta para los regalos. La reunión entre Pedro Sánchez y Jorge Azcón ha dejado gestos protocolarios que también han dado que hablar, ya que el presidente aragonés ha obsequiado a su homólogo del Gobierno Central con tres cintas de la Virgen del Pilar. La de España, la de Aragón y, por último, la del cachirulo por la que cientos o miles de zaragozanos han hecho cola frente a la Basílica en los últimos días.
Azcón ya la llevaba, como ha quedado claro a la vista de todos en el saludo sobre las escaleras de la sede del Ejecutivo. Al comienzo de la reunión, y todavía con los medios gráficos en la sala, se la ha puesto Sánchez.
Los regalos son un gesto que ya se ha dado en otras reuniones con los representantes estatales. Javier Lambán, protagonista de las últimas dos visitas a Madrid, le regaló una caja de espárragos de Quinto de Ebro a Mariano Rajoy y un diccionario estadístico de Pascual Madoz sobre las tres provincias aragonesas en el siglo XIX a Sánchez. Tampoco se libró de esta costumbre el Papa Francisco en sendas visitas de Lambán y Azcón, junto a Natalia Chueca, a la Santa Sede.

