Reacciones al discurso del rey en Aragón: "Un canto a la convivencia, brillante y acertadísimo"

Felipe VI durante el discurso. Foto: Casa Real
Jorge Azcón, presidente aragonés, volvió a elogiar la puesta en escena del monarca en la tarde noche de este miércoles

Es habitual. Los españoles, en los albores de la cena de Nochebuena, se postran frente al televisor para seguir el discurso de su majestad el Rey. Cumplió una vez más este miércoles 24 Felipe VI, eso sí, esta vez de pie y en un discurso breve y centrado en las bondades de la Transición, alejándose así del actual ruido político y apelando por el "bien común". Duró en torno a 10 minutos y no están haciéndose esperar las primeras reacciones desde Aragón

El mensaje de Navidad del rey Felipe VI ha encontrado una acogida muy positiva en Aragón, especialmente entre las filas del Partido Popular. El presidente del Ejecutivo autonómico, Jorge Azcón, fue uno de los primeros dirigentes en reaccionar al discurso del monarca, al que calificó de “brillante y acertadísimo”, destacando su apelación a la convivencia democrática y al legado de la Transición.

A través de sus redes sociales, Azcón subrayó que el mensaje del Rey fue “un canto a la convivencia democrática y a nuestra ejemplar Transición e integración en la Unión Europea”, elementos que, a su juicio, constituyen “la raíz esencial para impulsarnos hacia el futuro como la gran Nación que somos, desde la legalidad, la igualdad y la solidaridad”.

LAS REACCIONES DE ALEGRÍA Y OTROS GRUPOS 

Desde el PSOE Aragón valoran positivamente el discurso del jefe del Estado y destacan especialmente las referencias a la Constitución de 1978 y la pertenencia a la Unión Europea de la que se cumplen 40 años. La secretaria general del PSOE aragonés, Pilar Alegría, ha destacado que Felipe VI se haya centrado en su discurso “en los riesgos que amenazan la convivencia democrática en España” así como se ha referido también “a la necesidad de hacer frente a esos riesgos desde el diálogo, desde el respeto y desde la defensa de nuestro marco constitucional y de los valores del proyecto europeo”.

Para Pilar Alegría las referencias del monarca a la Constitución de 1978 y nuestra pertenencia a la Unión Europea constatan “la consolidación de nuestros derechos y libertades, el pluralismo político, así como el reconocimiento de nuestra diversidad, la apertura de España al exterior y, por supuesto, la prosperidad económica y social”. La secretaria general de los socialistas aragoneses se ha referido también a que “los extremismos, como los populismos, amenazan hoy esos logros”.

Por su parte, el diputado y candidato de Teruel Existe a las próximas elecciones en Aragón, Tomás Guitarte se ha referido a las palabras del monarca quien ha definido a la España de los últimos 50 años como “un proyecto compartido” indicando que “un proyecto compartido de verdad no puede dejar a ningún territorio ni a ninguna persona fuera y hay una España que se ha visto abandonada por todos los gobiernos durante este medio siglo.

Por ello, ha reivindicado que “son imprescindibles políticas de Estado que acaben con la marginación y la falta de oportunidades para el desarrollo que sufren esos territorios que han sido olvidados y sacrificados, como Teruel y el conjunto de Aragón”.

Además, sobre el discurso real, Guitarte ha manifestado que “coincidimos en la importancia para el sistema democrático de apostar por la convivencia y el peligro para ella del extremismo y la desinformación promovidas por quienes no se comprometen en la tarea de gobernar sino que únicamente la atacan”. 

A su vez, para CHA, el discurso fue centrado en apelaciones "genéricas" a la convivencia y a los valores democráticos. Ha sido definido por la secretaria general de CHA, Isabel Lasobras, como autocomplaciente y claramente insuficiente ante los retos reales que afronta la ciudadanía. “No se puede invocar la convivencia democrática sin identificar con claridad a quienes la están atacando”, ha valorado. 

En este sentido, CHA critica la ausencia total de una condena explícita a los discursos de odio —xenófobos, machistas y contra el colectivo lgtbi— que se han normalizado en el debate público y que son impulsados de manera directa por la ultraderecha. “El odio no es una opinión; es una amenaza real contra los derechos, la igualdad y la cohesión social”, ha afirmado. Para CHA, no se puede construir convivencia desde la equidistancia, el silencio o la omisión. “La democracia se defiende nombrando los problemas, señalando a quienes la atacan y posicionándose con claridad del lado de los derechos humanos, la igualdad y la justicia social”, ha concluido la secretaria general.

Desde Vox, a su vez, tal y como ha podido confirmar ARAGÓN PRESS/ARAGÓN DIGITAL a través de fuentes del partido han valorado que creen que la mejor manera de "respetar y de reconocer la figura del Rey es dejar que sean los españoles quienes interpreten y reciban con mayor o menor agrado el discurso".  Por el momento, el resto de grupos con representación en las Cortes ( IU, Podemos y PAR) no se han pronunciado. 

EL DISCURSO DEL REY 

Las palabras del presidente aragonés conectan directamente con el fondo del discurso pronunciado este martes por Felipe VI desde el salón del Palacio Real, en el que el monarca alertó del clima de “tensión” que atraviesa la vida pública y del “hastío, desencanto y desafección” que esa dinámica política está generando entre los ciudadanos. Una situación que, advirtió, “no se resuelve ni con retórica ni con voluntarismo”.

En su duodécimo mensaje navideño, el Rey reivindicó el espíritu de la Transición como “un ejercicio colectivo de responsabilidad” y animó a la clase política y a la sociedad a mirar de nuevo aquel periodo histórico, marcado por la voluntad compartida de construir un futuro de libertades basado en el diálogo. Un llamamiento que desde el Gobierno de Aragón se interpreta como plenamente vigente en el actual contexto político nacional.

Felipe VI insistió en que la convivencia democrática es una construcción “frágil” que requiere cuidado diario y confianza, dos conceptos que vertebraron buena parte de su intervención. “La convivencia no es un legado imperecedero. No basta con haberlo recibido: es una construcción frágil”, afirmó el monarca, que apeló a la responsabilidad individual y colectiva para fortalecerla.

El Rey también situó este desafío en un contexto internacional “convulso”, marcado por la crisis del multilateralismo y por una inquietante pérdida de confianza en las instituciones democráticas. En ese escenario, advirtió de que “los extremismos, los radicalismos y populismos” se alimentan de la desinformación, las desigualdades y el desencanto social.

Ante ello, Felipe VI defendió el diálogo, el respeto, la ejemplaridad de los poderes públicos y la dignidad humana como pilares para afrontar los retos del presente. “Las ideas propias no pueden convertirse en dogmas ni las ajenas en amenazas”, señaló, reclamando acuerdos, empatía y renuncias por el bien común.

Somos un gran país”, concluyó el monarca, una afirmación que desde Aragón ha sido recogida como un respaldo al modelo de convivencia y progreso construido en las últimas décadas y como una llamada a reforzar la cohesión democrática en un momento de creciente polarización política.